Cifras recientes del Instituto Nacional del Cáncer (INCAN) revelan que, durante el año 2025, se diagnosticaron 270 nuevos casos en el país. Por su parte, la Dirección General de Información Estratégica en Salud (DIGIES) reportó 324 fallecimientos a causa de esta patología en el mismo periodo, consolidándola como uno de los desafíos más críticos para la salud pública nacional.
Pese a estas estadísticas, el panorama es alentador si se actúa a tiempo: la detección precoz permite que hasta 9 de cada 10 pacientes logren curarse. El Programa Nacional de Control del Cáncer (PRONAC) señala que el gastroenterólogo es el especialista clave en este proceso, ya que a través de estudios como la colonoscopia es posible identificar y tratar lesiones precursoras antes de que se conviertan en cáncer.
PAUTAS DE CONTROL Y SÍNTOMAS DE ALERTA
La recomendación general para personas sin síntomas es iniciar los controles a partir de los 45 años. No obstante, quienes tengan antecedentes familiares directos deben comenzar sus chequeos 10 años antes de la edad en que su familiar fue diagnosticado.
Asimismo, se insta a la población a no ignorar señales de alerta como cambios persistentes en el hábito intestinal, presencia de sangre en las heces, dolor abdominal recurrente o pérdida de peso inexplicable.
Adoptar hábitos saludables, como una dieta rica en fibras, actividad física regular y la reducción del consumo de tabaco y alcohol, constituye la primera línea de defensa contra esta enfermedad.
