La lucha contra la comercialización de medicamentos ilegales en Paraguay ha tomado un nuevo y peligroso matiz. Según el Dr. Óscar Allende, director de la DINAVISA, la institución enfrenta actualmente dos frentes críticos: la producción clandestina de «fármacos milagrosos» y la falsificación de marcas registradas.
Si bien históricamente el rubro de los supresores del apetito y vitaminas estéticas lideraba las incautaciones, hoy la preocupación se centra en medicamentos para la diabetes tipo 2 (como la tirzepatida y la semaglutida), utilizados masivamente para el descenso de peso.
«Detectamos marcas que no tienen registro ante DINAVISA, con etiquetas falsas de laboratorios británicos o europeos, pero que en realidad son fraccionados y envasados clandestinamente en el país», advirtió Allende.
Uno de los hallazgos más inquietantes tras los análisis de laboratorio es la degradación de la potencia. «Hemos encontrado productos que anuncian 5 mg, pero solo contienen el 30% de la sustancia. En otros casos, el fármaco no existe; solo hay diluyente», explicó. Además, alertó que la ruptura de la cadena de frío en el mercado informal descompone la molécula, generando sustancias nuevas que pueden resultar tóxicas, un proceso invisible para el ojo del consumidor.
SUSTANCIAS PROHIBIDAS BAJO LA ETIQUETA «100% NATURAL»
El Dr. Allende fue enfático al advertir sobre los productos que se promocionan como «naturales» en redes sociales (como el denominado «Ozempic Natural» o el «Seca Barriga»).
«Bajo la promesa de extractos de plantas, hemos detectado sustancias psicoactivas y depresores del sistema nervioso central. Incluso hallamos Sibutramina, una droga prohibida en Paraguay desde hace más de una década por sus riesgos cardiovasculares», reveló el director.
ZONAS CRÍTICAS Y EL ROL DEL «JUAN PUEBLO»
El mercado fronterizo, particularmente Ciudad del Este y Pedro Juan Caballero, sigue siendo el epicentro de la comercialización irregular. El director señaló que muchas farmacias inician ventas antes de obtener la habilitación oficial, aprovechando el tiempo de espera de los procesos administrativos para introducir productos sin registro.
Ante la desconfianza del ciudadano común —el «Juan Pueblo»— sobre la eficacia de los medicamentos en entes públicos como el IPS o el Ministerio de Salud, Allende aseguró que existe un departamento de Control de Mercado que realiza muestreos aleatorios.
«El año pasado retiramos al menos 10 medicamentos de la red pública por no cumplir con los estándares de calidad. Priorizamos fármacos de ‘margen terapéutico estrecho’, como los cardiológicos, donde una mínima variación en la dosis puede ser fatal», puntualizó.
CONSECUENCIAS LEGALES Y SEGURIDAD
La DINAVISA no solo aplica sanciones administrativas como multas y clausuras; los casos de culpabilidad confirmada son derivados a la Fiscalía, ya que el Código Penal tipifica la venta de medicamentos ilegítimos.
La recomendación final es tajante: evitar las compras por redes sociales. «Si comprás de una farmacia habilitada, hay trazabilidad y un responsable técnico. Si comprás de una página web que mañana desaparece, nadie puede garantizar tu vida si sufrís una reacción adversa», concluyó Allende.
