El alivio relativo que marcó el mes de enero parece haber llegado a su fin. En una entrevista detallada con RCC Radio, Eduardo Mingo, titular de la Dirección de Meteorología e Hidrología (DMH), explicó que Paraguay se enfrenta a un febrero «muy caliente» y con una distribución de lluvias sumamente deficiente, lo que configura un escenario de riesgo para la salud y el medio ambiente.
Mingo aclaró la confusión técnica que suele existir entre la ciudadanía respecto al término «ola de calor». Explicó que para declarar una «ola» oficialmente, se deben superar umbrales específicos de temperaturas mínimas y máximas de manera sostenida durante varios días.
«El paraguayo es caluroso por naturaleza y a veces pensamos que siempre hay ola de calor, pero hay una parametrización técnica. No obstante, que no se cumplan los parámetros para el nombre técnico no significa que no haga un calor extremo», señaló. Asimismo, aclaró que la sensación térmica no se utiliza para registros históricos, ya que es un cálculo energético y no una lectura instrumental directa a la sombra.
EL FACTOR «LA NIÑA» Y LA ESCASEZ DE AGUA
Aunque la primavera de 2025 fue inusualmente húmeda debido a que el fenómeno de «La Niña» no se manifestó con fuerza inicial, el panorama ha cambiado. Según los modelos climáticos, este fenómeno se mantendría activo al menos hasta abril de 2026. Esto implica:
Mala distribución de lluvias: Aunque el 1 de febrero se registraron hasta 150 mm en zonas del Chaco, el resto del mes se presenta extremadamente seco. «No sirve que llueva todo en un día y el resto del mes nada; el número total será alto, pero el aprovechamiento es malo», puntualizó Mingo.
Verano prolongado: Se espera que estas condiciones de sequedad y altas temperaturas se extiendan hasta el inicio del otoño.
ALERTA PARA EL CHACO Y RIESGO DE INCENDIOS
La situación en la Región Occidental es preocupante. Para el Chaco Central y Alto Paraguay, se prevén temperaturas de entre 40°C y 42°C a la sombra. Mingo advirtió que, bajo el sol, estas cifras podrían superar fácilmente los 50°C.
Esta combinación de calor extremo, baja probabilidad de lluvias y vientos del norte/noreste genera un escenario crítico para los focos de incendio. «Las condiciones están dadas para que los incendios se disparen en número y área de afectación. Hay que tener mucho cuidado», urgió el director.
¿HABRÁ ALIVIO ESTA SEMANA?
Respecto a los chaparrones anunciados, el director fue cauteloso. Si bien podrían registrarse lluvias dispersas entre jueves y viernes en la capital y el Bajo Chaco, se tratará de «lluvias de verano»: intensas pero muy localizadas. Lejos de traer alivio, este tipo de precipitaciones suele aumentar la humedad, elevando la sensación de pesadez en el ambiente.
