El resultado representa un cambio político significativo para Asunción, donde la oposición logró desplazar al Partido Colorado de la disputa por la administración municipal. La elección estuvo marcada por el desgaste de la gestión saliente, las dificultades financieras de la Municipalidad y el malestar ciudadano por problemas persistentes en los servicios urbanos, además de los sucesivos cuestionamientos y escándalos que afectaron a la administración de Óscar “Nenecho” Rodríguez.
El TREP reportó a las 19:36 que de las 1.325 mesas habilitadas en Asunción, 1.301 ya habían sido procesadas, mientras que quedaban 24 mesas pendientes. Sobre un total de 274.084 votos contabilizados, se registraron además 6.546 votos en blanco y 904 votos nulos, con 88 votos todavía pendientes de cómputo.
La contienda se concentró principalmente entre Núñez y Pérez. La candidata de Juntos por Asunción logró una ventaja de apenas 1,35 puntos porcentuales, suficiente para ubicarse al frente del conteo preliminar. Pérez, pese a alcanzar 126.606 votos, quedó por debajo de la alianza opositora en una elección que terminó siendo mucho más ajustada de lo que anticipaba una eventual victoria amplia de cualquiera de los dos bloques.
Las demás candidaturas quedaron considerablemente más rezagadas. Rodri Franco, del Partido Demócrata Cristiano, obtuvo 7.923 votos, el 2,89%, mientras que Arlene Aquino, del Partido Patria Soñada, alcanzó 1.706 votos, equivalentes al 0,62%.
El resultado puede ser leído como una expresión del voto castigo hacia la administración municipal saliente, aunque la magnitud de la diferencia también revela una elección altamente competitiva y con una importante concentración del voto en las dos principales candidaturas.
Para Núñez, el desafío comienza ahora en la gestión. Si el resultado es confirmado por el escrutinio definitivo, deberá asumir una Municipalidad de Asunción golpeada por una situación financiera compleja y con una ciudadanía que reclama soluciones concretas a problemas acumulados durante años.
La nueva administración tendrá entre sus principales desafíos ordenar las finanzas municipales, transparentar el uso de los recursos públicos, mejorar los servicios y recuperar la infraestructura urbana, además de reconstruir la confianza de los contribuyentes.
Con estos resultados preliminares, Asunción se encamina a un cambio de signo político en la administración municipal, poniendo fin a una prolongada hegemonía colorada en la capital. No obstante, el resultado definitivo quedará sujeto a la culminación del escrutinio oficial y la posterior proclamación de las autoridades electas.
