HISTÓRICO: Santiago Peña destituido, con prisión domiciliaria y Pedro Alliana asumió la Presidencia

Paraguay atraviesa una de las mayores crisis políticas e institucionales de su historia democrática. Santiago Peña fue destituido mediante juicio político, detenido por la Policía Nacional en el marco de la investigación por el escándalo financiero de Ueno Bank y reemplazado por Pedro Alliana, quien juró como nuevo presidente de la República. El exmandatario deberá presentarse ante la Fiscalía este mismo sábado a las 11:00, posiblemente para la imposición de medidas.

La jornada de este viernes 6 de noviembre quedará marcada en la historia política paraguaya. El Congreso Nacional concretó la salida de Santiago Peña del Poder Ejecutivo, luego de un juicio político impulsado por las responsabilidades atribuidas a su administración en el escándalo de Ueno Bank, que sacudió al sistema financiero y generó una profunda crisis de confianza.

La destitución fue aprobada por el Senado, que actuó como tribunal de sentencia, tras recibir la acusación formulada por la Cámara de Diputados. Con esta decisión, Peña quedó separado definitivamente del cargo y se abrió el camino para el procesamiento penal del expresidente.

El ahora presidente Pedro Alliana, en los momentos previos de la juramentación de rigor.

El desenlace representa otro episodio excepcional en la democracia paraguaya. Peña se suma a Fernando Lugo como uno de los presidentes que dejaron el poder mediante un juicio político desde la caída de la dictadura.

La crisis política tuvo un nuevo capítulo con la notificación de la prisión domiciliaria de Santiago Peña por parte de agentes de la Policía Nacional, en cumplimiento de una orden emitida por el Ministerio Público.

La medida se enmarca en la causa N.º 92/2026, caratulada «Santiago Peña s/ lesión de confianza y otros», abierta para investigar presuntos hechos punibles relacionados con el escándalo financiero de Ueno Bank.

La Fiscalía dispuso su detención en el marco de las diligencias investigativas, con el objetivo de avanzar en el esclarecimiento de las posibles responsabilidades penales del exmandatario.

La detención constituye un hecho de enorme repercusión institucional, aunque no implica una condena anticipada: la responsabilidad penal deberá establecerse mediante el correspondiente proceso judicial.

PEDRO ALLIANA JURÓ COMO NUEVO PRESIDENTE

Tras la destitución de Peña, Pedro Alliana asumió la Presidencia de la República y quedó al frente del Poder Ejecutivo para completar el periodo constitucional hasta agosto de 2028.

Su llegada al Palacio de López se produce en medio de un escenario particularmente complejo, con una ciudadanía que exige explicaciones, transparencia y responsabilidades por el caso Ueno Bank.

El nuevo mandatario recibe un país golpeado por la incertidumbre financiera y una crisis política que puso en entredicho la credibilidad de las instituciones.

EL DESAFÍO DE RECUPERAR LA CONFIANZA

La destitución de Peña y su posterior detención representan un punto de inflexión para la política paraguaya. Sin embargo, la salida del expresidente no cierra las interrogantes sobre el escándalo financiero.

Los ahorristas siguen reclamando respuestas, mientras la ciudadanía espera que las investigaciones avancen y que se determinen las responsabilidades de todos los involucrados, sin privilegios ni impunidad.

Para Pedro Alliana, el principal desafío será recuperar la confianza pública, garantizar la estabilidad institucional y demostrar que el cambio de mando también puede traducirse en transparencia, responsabilidad y resultados. La crisis dejó una lección contundente: ningún cargo público puede estar por encima de la rendición de cuentas.

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