Alliana confirmó el 13 de octubre que su aspiración presidencial sigue firme, aunque todavía no anunció una ruptura formal con Honor Colorado. Al mismo tiempo, el diputado Hugo Meza planteó la posibilidad de conformar un espacio alternativo y dialogar con sectores colorados enfrentados al cartismo.
El apoyo de los 15 gobernadores colorados constituye uno de los principales elementos de la posición política de Alliana. El anuncio fue realizado por César Sosa, gobernador de Guairá y titular del Consejo de Gobernadores, quien afirmó que el respaldo se mantendrá incluso si el vicepresidente decide competir fuera de Honor Colorado.
La adhesión del bloque no se limita a una declaración simbólica: los gobernadores tienen estructuras políticas en sus departamentos, vínculos con intendentes y dirigentes locales, y capacidad de movilización electoral. Sin embargo, ese respaldo deberá traducirse en organización, recursos y votos en las internas partidarias para tener un efecto concreto.
El bloque también dejó planteada una condición para la conformación de la chapa: el candidato a vicepresidente debería surgir de un acuerdo entre los gobernadores y los diputados que acompañan a Alliana.
A este respaldo se suma el apoyo que Hugo Meza atribuye a un grupo de alrededor de 40 diputados. Aunque la dimensión efectiva de ese bloque deberá confirmarse mediante decisiones y actuaciones políticas, la convergencia entre legisladores, gobernadores y dirigentes del Ejecutivo podría darle a Alliana una plataforma propia dentro de la ANR.
¿PUEDE ALLIANA CONSTRUIR UNA ALIANZA CON MARIO ABDO BENÍTEZ Y ARNOLDO WIENS?
Esta es una de las variables que podría modificar el escenario de la disputa presidencial colorada. La disidencia de la ANR ya venía trabajando en una estrategia para presentar una candidatura unificada en 2028. Los sectores vinculados a Mario Abdo Benítez y Hugo Velázquez mantuvieron reuniones para coordinar posiciones, con Arnoldo Wiens y el senador Luis Pettengill como figuras presidenciables mencionadas hasta ahora.
El objetivo declarado por esos referentes es evitar la fragmentación de la oposición interna y definir un mecanismo para llegar a una sola candidatura.
En ese contexto, la propuesta de Meza de conversar con Abdo Benítez y otros referentes disidentes abre una posibilidad de acercamiento, aunque todavía no equivale a un acuerdo político formal.
Una eventual convergencia entre Alliana y sectores de la disidencia tendría que resolver, al menos, tres cuestiones:
– La candidatura presidencial: Alliana mantiene su aspiración, mientras que Wiens y Pettengill son nombres que ya están en consideración dentro de la disidencia.
– La distribución de espacios: una alianza requeriría acordar candidaturas, participación de los distintos sectores y una eventual fórmula presidencial.
– La estrategia electoral: los grupos tendrían que definir si competirán en una interna común de la ANR y bajo qué estructura política.
Por ahora, no hay confirmación de que Mario Abdo Benítez o Arnoldo Wiens hayan acordado respaldar la candidatura de Alliana. Se trata de una alternativa política que podría explorarse, no de una alianza consumada.
TRES CAMINOS ABIERTOS PARA EL VICEPRESIDENTE
- Negociar una recomposición dentro de Honor Colorado
Alliana podría intentar que Cartes revise su decisión o que se abra una instancia de negociación interna. Esta opción evitaría una ruptura inmediata, pero supone resolver el conflicto sobre quién define la chapa presidencial y qué margen de decisión tiene la dirigencia.
- Crear un movimiento propio dentro de la ANR
Es la alternativa planteada públicamente por Hugo Meza. Permitiría reunir a los gobernadores, legisladores y dirigentes que respaldan a Alliana sin abandonar el Partido Colorado. El desafío sería convertir ese respaldo en una estructura competitiva para las internas de 2028.
- Explorar un entendimiento con la disidencia colorada
Una negociación con los sectores de Abdo Benítez y Wiens podría ampliar el espacio de competencia dentro de la ANR, pero también obligaría a conciliar aspiraciones presidenciales y estructuras que ya están trabajando para 2028.
Estas alternativas no son necesariamente excluyentes en una primera etapa: las conversaciones internas podrían continuar mientras se exploran acuerdos con otros sectores. No obstante, una decisión definitiva sobre la candidatura y la estructura política exigirá definiciones más claras de los protagonistas.
LA PRINCIPAL INCÓGNITA: EL RESPALDO POLÍTICO FRENTE AL LIDERAZGO DE CARTES
La crisis no se reduce a la sustitución de un precandidato por otro. También expone una disputa sobre el mecanismo de toma de decisiones dentro de Honor Colorado.
Alliana sostiene que su candidatura fue impulsada previamente por la dirigencia y cuestionó que se modificara el acuerdo político que, según afirmó, respaldaba su postulación. Cartes, por su parte, comunicó su preferencia por Juan Carlos Baruja para encabezar la chapa presidencial del movimiento.
La diferencia entre ambos sectores es relevante porque el apoyo a Alliana de gobernadores y legisladores muestra que la definición de Cartes no cerró el debate sobre la candidatura. Sin embargo, el respaldo territorial y parlamentario tampoco garantiza, por sí solo, una victoria en las internas: el resultado dependerá de cómo se organice cada sector y de las adhesiones que consiga reunir.
Por ahora, Alliana no formalizó su salida de Honor Colorado. La posibilidad de crear otro movimiento y de conversar con la disidencia permanece abierta, mientras continúan las gestiones para evitar una ruptura definitiva.
La evolución de las próximas semanas permitirá observar si la disputa se encauza mediante una negociación dentro del oficialismo o si deriva en la conformación de un bloque alternativo. El dato político central es que la precandidatura de Alliana sigue en discusión y que los 15 gobernadores colorados ya expresaron su decisión de acompañarlo, incluso si el proyecto se desarrolla fuera del movimiento liderado por Cartes.
