El operativo resultó en la detención de tres personas plenamente identificadas como parte de una red dedicada a la descarga, almacenamiento y comercialización de material de abuso sexual infantil.
El Oficial Inspector Guido Roa, enlace operacional para América Latina y la Unión Europea, brindó detalles reveladores en comunicación con RCC Radio sobre la sofisticación de estos grupos y la alarmante cifra de más de 12.000 archivos analizados solo en territorio paraguayo.
LA DEEP WEB Y EL USO DE CÓDIGOS: NO HAY «ACCIDENTES»
Uno de los puntos más enfáticos del Oficial Roa fue desmitificar la descarga accidental. Según el investigador, los sospechosos operan en la «Deep Web» (red oscura) utilizando herramientas de transferencia peer-to-peer (P2P).
«No es que uno entra a Google e indexa una palabra. Utilizan terminologías vanas y códigos específicos que solo ellos manejan. Hay una intencionalidad clara: deciden interiorizarse, buscan las palabras clave y descargan», explicó Roa, descartando las excusas comunes de descargas involuntarias.
MONITOREO Y FOCO EN CENTRAL
La policía cuenta con herramientas de monitoreo que permiten detectar historiales de descargas categorizadas como abuso sexual. Aunque el operativo es global, a nivel local se han identificado focos principales en Asunción y el Departamento Central, seguidos por zonas fronterizas como Ciudad del Este y Encarnación. Actualmente, existen otros tres objetivos en el interior del país bajo la lupa de los investigadores.
EL PELIGRO DE LOS GRUPOS DE WHATSAPP: UNA ADVERTENCIA VITAL
Ante la proliferación de grupos de WhatsApp donde se suele compartir contenido sensible, el Oficial Roa lanzó una recomendación crucial para la ciudadanía: desactivar la descarga automática de archivos.
¿Qué hacer si recibo material sospechoso?: «Tomarse 5 minutos para configurar el celular y evitar descargas automáticas. Si el material llega al equipo, no hay que borrarlo simplemente; se debe acudir al Departamento de Cibercrimen o la Comisaría más cercana para denunciar el origen del archivo y que este sea eliminado de la red por especialistas», instó el oficial.
PENAS DE HASTA 10 AÑOS
Los detenidos se exponen a penas de entre 5 y 10 años de cárcel. La severidad de la condena dependerá de las pericias del laboratorio forense, que determinarán si se trata de consumo, almacenamiento, comercialización o el agravante más serio: la producción local (filmación de abusos en territorio nacional).
