Mayor exigencia en los ascensos busca fortalecer la credibilidad de la Policía

La reforma institucional de la Policía Nacional también puso el foco en la rigurosidad de los ascensos y promociones, con el objetivo de consolidar una carrera policial basada en el mérito, la transparencia y la disciplina, según informe institucional dado a conocer en diciembre último.

Mayor exigencia en los ascensos busca fortalecer la credibilidad de la Policía

Actualmente, los ascensos están sujetos a criterios más estrictos, que incluyen formación académica obligatoria, evaluación del desempeño en funciones, aptitud física, conducta personal y evaluaciones psicológicas. En determinados casos, se incorporó además el uso del polígrafo como herramienta complementaria de control.

En este contexto, se tramitaron 5.950 sumarios administrativos, que derivaron en 374 bajas confirmadas, además de sanciones disciplinarias y multas. Asimismo, 192 funcionarios, incluidos comisarios, fueron sometidos a evaluaciones con polígrafo, como parte del proceso de depuración institucional.

Las promociones dejaron de responder a criterios automáticos y pasaron a depender de evaluaciones integrales, respaldadas por un fuerte componente de capacitación. Durante el período, se realizaron 13.040 capacitaciones y 1.048 especializaciones internacionales, fortaleciendo la profesionalización del personal.

Las autoridades aseguran que una Policía más exigente consigo misma es clave para recuperar la confianza ciudadana, mejorar el servicio y garantizar una institución más sólida y creíble.

El ministro del Interior, Enrique Riera Escudero, defendió el uso del polígrafo como una herramienta fundamental para fortalecer la transparencia, la confianza institucional y la credibilidad dentro de la Policía Nacional del Paraguay, en especial en los procesos de ascenso a los cargos más altos de la estructura policial. Fue en el programa “Salvando Vidas”, emitido este domingo por RCCTV.

El secretario de Estado aclaró que el polígrafo es voluntario, pero forma parte del procedimiento legal establecido cuando los oficiales ascienden al grado de comisario, y se aplica con especial rigor a quienes aspiran a cargos de conducción. “Todos los comandantes y subcomandantes, desde la promoción 1991 hasta la 1995, ya pasaron por esta evaluación”, afirmó el ministro, subrayando que el objetivo no es la persecución, sino la depuración y fortalecimiento de la institución.

Dijo que el polígrafo se hace por ley cuando se asciende a comisario, y también puede utilizarse para investigar”, sostuvo. Según explicó, este mecanismo permite prevenir la corrupción, detectar conductas incompatibles con la función policial y garantizar que quienes lleguen a puestos de mando lo hagan con idoneidad y conducta intachable.

Desde el Ministerio del Interior consideran que el uso del polígrafo eleva el nivel de escrutinio interno, envía un mensaje claro hacia la ciudadanía y contribuye a construir una Policía más confiable y profesional: Ascensos más exigentes, evaluaciones integrales y uso del polígrafo apuntan a una carrera policial basada en méritos y mayor credibilidad institucional.

 

Salir de la versión móvil