El hecho se registró alrededor de las 02:45, cuando efectivos de la Policía Nacional alertaron al Ministerio Público sobre un doble homicidio en una vivienda particular. Una de las víctimas es el propietario del inmueble, de nombre Mario Roberto Gómez Zayas, de 70 años, contador jubilado que continuaba ejerciendo la profesión. El presunto delincuente muerto, presumiblemente a raíz de un tiro de arma de fuego recibido del fallecido se llamaba Emerson Giovani Ruiz Acosta.
De acuerdo con los primeros datos de la investigación, tres delincuentes ingresaron a la vivienda. Imágenes de cámaras de circuito cerrado ubicadas frente a la casa permitieron observar que uno de ellos habría subido al techo para cortar el sistema de seguridad y parte de la instalación eléctrica, mientras otro accedió al interior del domicilio.
El fiscal explicó que el delincuente que ingresó a la casa se dirigió directamente a la habitación del propietario, quien aparentemente escuchó ruidos y se encontró frente a frente con el intruso. En ese momento se produjo un intercambio de disparos. El dueño de casa recibió entre cuatro y cinco impactos de bala en órganos vitales, lo que le provocó la muerte. Sin embargo, logró reaccionar y abatió al asaltante, quien cayó sin vida en el acceso principal de la vivienda.
El fallecido en el lugar sería un joven de aproximadamente 20 años, con numerosos antecedentes penales, entre ellos hurto, hurto agravado, homicidio y tentativa de homicidio. El fiscal manifestó su preocupación por el hecho de que el mismo se encontrara en libertad pese a su historial delictivo.
En el lugar fueron incautadas dos armas de fuego: una perteneciente a la víctima y otra, un revólver calibre 38, hallada junto al cuerpo del delincuente abatido. Además, se encontró un destornillador de gran tamaño, presuntamente utilizado para forzar el ingreso.
Respecto a la participación de terceros, el fiscal confirmó que la pareja sentimental del asaltante fallecido fue detenida, ya que se constató que tenía en su poder un teléfono con la ubicación exacta del domicilio de la víctima. Según Lugo, la mujer incurrió en contradicciones durante su declaración, por lo que se presume un grado de complicidad en el hecho.
El representante del Ministerio Público aclaró que el robo no fue frustrado, ya que los otros delincuentes lograron huir del lugar, aunque sin llevarse objetos de valor, y que la calificación final del hecho —si se trató de un robo agravado u otra figura penal— surgirá con el avance de la investigación.
Finalmente, el fiscal destacó el trabajo de la Policía Nacional, especialmente de los departamentos de Criminalística, Investigaciones y Homicidios, y solicitó tiempo para continuar con las diligencias, entre ellas el análisis de imágenes de circuito cerrado para identificar a los demás involucrados, que permanecen prófugos.
