Según el relato del representante del Ministerio Público a RCC Radio, el incidente se originó en una propiedad privada durante la madrugada del pasado lunes. En el sitio se encontraban cinco personas compartiendo una «ronda de tragos» y partidas de cartas con fuertes sumas de dinero en juego. Lo que parecía una actividad de esparcimiento habitual entre conocidos, comenzó a tornarse violento alrededor de las 05:00 horas.
El fiscal detalló que el detonante fue una discusión por supuestas «trampas» o juegos deshonestos. Basándose en testimonios de los presentes, Benegas explicó que un factor que «enervó» profundamente al victimario fue el contraste de actitudes: mientras el concejal Britos gesticulaba y reclamaba por sus pérdidas económicas, la víctima, Valentín Gómez, se dedicaba a guardar con calma el dinero ganado —producto de la apuesta— entre sus ropas.
EL MOMENTO DEL ATAQUE Y LA ACCIDENTADA HUIDA
La situación escaló rápidamente cuando el edil, fuera de sí, despojó de un arma de fuego a una tercera persona que participaba del encuentro. Sin mediar mayores palabras, Britos efectuó los disparos que hirieron de gravedad al capataz.
Lo que siguió fue un intento de escape digno de un guion cinematográfico, pero frustrado por el propio nerviosismo del atacante. El concejal intentó abordar su vehículo para abandonar la escena, pero debido a la alteración del momento, aplicó una fuerza excesiva al intentar dar arranque y terminó rompiendo la llave de contacto dentro del tambor del rodado. Al quedar el automóvil inutilizado en el lugar, Britos no tuvo más opción que emprender la fuga a pie, perdiéndose en las inmediaciones.
FALLECIMIENTO Y ACCIONES LEGALES
Valentín Gómez Saracho fue auxiliado por agentes de la Comisaría 5ta y trasladado al Hospital Distrital local. A pesar de haber sido ingresado a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) y sometido a una intervención quirúrgica de urgencia, su cuerpo no resistió la gravedad de los daños internos, confirmándose su deceso cerca de las 09:00 de la mañana.
El fiscal Benegas señaló que la calificación inicial es de homicidio doloso, según lo establecido en el Artículo 105 del Código Penal. Aunque se consultó sobre la posibilidad de aplicar el agravante de «alevosía», el fiscal aclaró que esto requiere demostrar una premeditación y un aprovechamiento deliberado del estado de indefensión de la víctima, aspectos que seguirán siendo evaluados durante la etapa investigativa.
INVESTIGACIÓN EN CURSO Y OTROS IMPLICADOS
La Fiscalía no solo busca al concejal Britos. También se ha ordenado la detención de un tercer involucrado (identificado en videos por llevar una remera amarilla), quien sería el propietario del arma utilizada. Según informes del Departamento de Investigación de Delitos, este hombre no posee registro alguno ante la DIMABEL ni permiso de portación, por lo que enfrentará cargos por tenencia ilegal.
Actualmente, las autoridades analizan las cámaras de circuito cerrado de la zona para determinar si el concejal recibió ayuda externa para completar su huida, mientras la comunidad de Curuguaty observa con estupor cómo una disputa de naipes terminó con la carrera de un político y la vida de un trabajador.
