Así lo explicó el oficial inspector David Roldán, quien señaló que, si bien entre 2019 y 2020 se logró desarticular numerosas estructuras criminales dedicadas a la clonación mediante “skimmers” y cámaras ocultas en cajeros automáticos, actualmente el delito se ha transformado y sofisticado, aprovechando las facilidades de los sistemas modernos de pago.
Según Roldán, en la actualidad los delincuentes ya no necesitan copiar físicamente una tarjeta. Basta con acceder a los datos sensibles, como el número, la fecha de vencimiento o el código de verificación, para realizar compras en línea o transacciones no autorizadas, muchas veces desde el exterior.
Además, alertó sobre los riesgos del sistema contactless, que permite pagos por proximidad. Existen dispositivos portátiles capaces de ejecutar cobros mínimos sin que la víctima lo advierta, simplemente acercándose al bolsillo o a la cartera donde se guarda la tarjeta.
RECOMENDACIONES CLAVE PARA LA CIUDADANÍA
La Policía Nacional insta a extremar cuidados, especialmente a quienes viajan fuera del país, y recomienda: Tapar el código de seguridad de la tarjeta. Utilizar tarjeteros con bloqueo anticontacto. Revisar de manera periódica los movimientos bancarios. No compartir tarjetas ni datos con terceros, ya que son personales e intransferibles.
Ante cualquier movimiento sospechoso, el procedimiento es claro: contactar de inmediato a la entidad financiera y, de ser necesario, realizar la denuncia policial, ya sea en Paraguay o en el país donde se encuentre la víctima. Esta denuncia es fundamental para activar los protocolos de protección y eventuales resarcimientos.
DENUNCIAS EN AUMENTO
Roldán confirmó que, tras la pandemia, se registró un crecimiento exponencial del uso indebido de datos bancarios, una tendencia que aún persiste. Solo en Asunción, el Departamento de Cibercrimen recibe entre dos y cinco denuncias diarias, sin contar los casos a nivel nacional.
“La realidad cambió y debemos adaptarnos para prevenir”, subrayó el oficial, al tiempo de hacer un llamado a la conciencia y responsabilidad en el uso de los instrumentos de pago digitales.














Dejá tu comentario