Blanca Ávalos, secretaria general de la OTEP-SN, fue tajante al señalar los puntos que la dirigencia considera innegociables. Entre ellos, destaca la oposición a la inclusión de una edad mínima como condicionante para el retiro. «Creemos que, si aportamos entre 25 y 35 años, es suficiente para el equilibrio de la caja. La jubilación no es para morir; es para disfrutar del tiempo que queda después de una ardua tarea», afirmó Ávalos a RCC Radio.

Otro eje de conflicto es la propuesta de elevar el aporte del trabajador al 19%. Según la dirigente, sumando el 5.5% del IPS, el descuento total llegaría al 24.5%, una cifra que calificó como un golpe directo a la economía familiar de los trabajadores que no gozan de los salarios de la élite política.
DENUNCIA DE PRIVILEGIOS Y FALTA DE APORTE ESTATAL
La crítica docente apunta también a la desigualdad sistémica. Ávalos denunció que, mientras se exige más sacrificio al trabajador, se mantienen las «jubilaciones VIP» en el Congreso, las cuales presentan un déficit del 7% que es absorbido por el Estado.
«En toda Latinoamérica, la patronal aporta a las cajas. Aquí en Paraguay, el Estado aporta para las cajas de las binacionales (Itaipú y Yacyretá) y para el IPS, pero la Caja Fiscal ha sido sostenida exclusivamente por el trabajador durante 117 años», explicó.
VIGILANCIA PERMANENTE SOBRE EL CONGRESO
Ante la posibilidad de que el Senado trate la reforma de manera extraordinaria, la Intersindical advirtió que la movilización podría extenderse hasta el jueves. La estrategia docente incluye el «escrache» y el costo político para aquellos legisladores que voten en contra de los intereses de la clase trabajadora.
«Si ellos tocan el bolsillo del trabajador, será bajo su exclusiva responsabilidad. Vamos a asegurarnos de que, si votan en contra nuestra, no vuelvan a ocupar sus cargos actuales», sentenció la líder sindical.














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