La campaña comenzó el pasado 19 de noviembre y está dirigida, por el momento, a niños de entre 6 y 8 años. Según explicó Cazal, esta franja etaria fue definida a partir de notificaciones previas de casos e internaciones graves registradas en ese grupo de edad. A nivel país, llegaron 70.200 dosis de la vacuna, distribuidas en dos lotes de 35.000, teniendo en cuenta que el esquema requiere dos aplicaciones por niño, con un intervalo de tres meses.
El responsable del PAI atribuyó la baja receptividad principalmente a la desinformación y a la inseguridad de algunos padres. En ese sentido, remarcó que la vacuna es segura, gratuita y aprobada por la FDA, además de estar en uso desde 2016 en países como Argentina, Brasil, Perú y Chile. “Son vacunas cuadrivalentes, con un grado de protección cercano al 95%, especialmente frente al serotipo 2, que es el que circula en Paraguay”, afirmó.
Cazal también destacó que, de las 160 dosis aplicadas en la capital, no se registraron reacciones adversas. Los efectos esperados se limitan, en general, a enrojecimiento o dolor en la zona de aplicación. Por esta razón, la vacunación se realiza exclusivamente en hospitales cabecera y centros que cuentan con salas de espera, donde los niños permanecen en observación durante aproximadamente 60 minutos tras recibir la dosis.
Ante la escasa cobertura, desde el PAI ya se analiza la posibilidad de ampliar la franja etaria en el futuro. No obstante, el licenciado aclaró que las dosis actuales están destinadas exclusivamente al grupo de 6 a 8 años, aunque para el próximo año se prevé la adquisición de más vacunas que permitirían incluir edades más extendidas, dentro del rango autorizado por el fabricante, que va desde los 4 años en adelante.
Finalmente, Cazal hizo un llamado a los padres a acercar a sus hijos a los centros de vacunación, teniendo en cuenta el inicio de nuevas notificaciones de casos de dengue. “Las vacunas son seguras y gratuitas. Es una herramienta clave para evitar que se repitan brotes graves como en años anteriores”, concluyó.
