En el programa “Siglo a Siglo”, emitido este domingo por RCCTV, Adriano Schuster, Sociedad Paraguaya de Comunidades Terapéuticas, quien compartió su experiencia personal como expaciente internado en una comunidad terapéutica, describió con preocupación la realidad que enfrentan los centros del país.
“Ver a alguien que no puede acceder a un servicio por falta de recursos, porque el Estado le dejó de lado, es muy triste y doloroso”, expresó. Relató que las comunidades terapéuticas realizan esfuerzos “terribles” para sostener los programas de asistencia, muchas veces con recursos mínimos y sin el apoyo que, recordó, debería estar garantizado por el Estado.

En la misma línea, Mario Robledo, director del Centro de Internación Mahanaim, apuntó directamente al incumplimiento de la normativa vigente que establece el destino de fondos públicos para la rehabilitación. “La SENABICO es una entidad que, por ley, debe asignar un porcentaje de sus recursos a la recuperación de las personas adictas. Hasta hoy, eso no se está cumpliendo”, afirmó. Sostuvo que, en el mejor de los casos, la institución apenas cumple “a medias”, dejando a las comunidades terapéuticas en una situación financiera frágil y sin previsibilidad.
Retomando la palabra, Schuster añadió que debería existir “mucho más contacto y coordinación” entre el Gobierno y las comunidades terapéuticas, recordando que la SENABICO constituye el mecanismo principal para brindar apoyo económico. “Todos manifiestan la misma necesidad: la falta de disponibilidad de recursos para asistir mejor a los usuarios. Es un dolor esto, es terrible”, lamentó.
Ambos coincidieron en que el Estado debe asumir su responsabilidad con mayor firmeza, pues detrás de cada joven que busca ayuda hay una vida que puede recuperarse, una familia que espera esperanza y una sociedad que necesita respuestas.