Desde la organización sindical señalaron que, si bien existe un respaldo inicial hacia la designación de un profesional de trayectoria técnica interna, la paz laboral y el acompañamiento a la nueva administración estarán condicionados al estricto resguardo de la soberanía energética y de los recursos financieros de la empresa pública.
En comunicación con RCC Radio, Adolfo Villalba, representante de SITRANDE, explicó que el relevo en la máxima autoridad de la ANDE no se dio en un contexto aislado, sino como consecuencia directa de las intensas controversias regulatorias y la fuerte presión social y sindical vinculada a la pretensión de ratificar contratos de suministro con capitales extranjeros —como el caso de la firma multinacional Atome— bajo condiciones tarifarias desfavorables para el Estado.
«Nosotros fuimos muy claros y honestos durante la presentación de la nueva autoridad: si la intención de este cambio es recibir órdenes para entregar la energía de la ANDE a precios regalados a industrias extranjeras, la dirigencia y los trabajadores nos vamos a oponer firmemente. En ese escenario no habrá tranquilidad institucional porque saldremos a defender los intereses del país», afirmó de forma contundente Villalba.
LA BRECHA ENTRE GENERACIÓN E INFRAESTRUCTURA DE DISTRIBUCIÓN
Durante la entrevista, el referente sindical abordó en detalle el debate técnico sobre la disponibilidad real de energía en el país, desmitificando la idea de que la abundancia en las fuentes de producción se traduce automáticamente en una capacidad ilimitada de entrega sin costos asociados.
Villalba precisó que el sistema cuenta con margen en materia de generación bruta: mientras Itaipú Binacional dispone de una potencia total asignable de 7.100 megavatios (MW), la demanda máxima registrada en Paraguay durante los picos de mayor consumo del último verano alcanzó los 5.500 MW. Sin embargo, enfatizó que la verdadera limitación reside en la infraestructura necesaria para transportar y transformar esa potencia hasta los centros de consumo.
El desafío del transporte eléctrico: Garantizar el suministro hacia las zonas de mayor desarrollo e industrialización —como el área metropolitana y el Chaco— exige la construcción continua de líneas de transmisión de 500 kV, la instalación de nuevas subestaciones y el tendido de alimentadores de distribución.
El impacto financiero de las tarifas congeladas: Otorgar contratos con precios preferenciales o tarifas congeladas a plazos extendidos (de 15 a 30 años) a empresas de alto consumo intensivo despoja a la ANDE de los ingresos indispensables para financiar su Plan Maestro de Infraestructura.
En ese sentido, desde el gremio señalaron que subsidiar la energía a emprendimientos privados internacionales terminaría sobrecargando la capacidad del sistema actual y deteriorando la calidad del servicio que reciben los usuarios residenciales y comerciales del país.
Por ello, ratificaron que continuarán utilizando todos los mecanismos sindicales e institucionales para fiscalizar los procesos de contratación y evitar resoluciones que atenten contra el patrimonio público.
