Lo que comenzó como una respuesta a una ola de quejas masivas en redes sociales y denuncias ciudadanas, terminó en un operativo que dejó al descubierto la precariedad sanitaria en la que operaba el establecimiento. Durante la fiscalización, los técnicos se encontraron con un escenario que superó los márgenes de cualquier infracción administrativa común.
En el área de depósito y panificados, se confirmó la presencia de roedores vivos y cadáveres de ratas en estado de descomposición. A esto se sumó el hallazgo de larvas en productos de almacenamiento, infestaciones de cucarachas y moscas sobre alimentos de consumo directo, y la presencia de animales domésticos (gatos) deambulando por zonas restringidas.
INFRACCIONES QUE VAN MÁS ALLÁ DE LA SUCIEDAD
La ministra Irún enfatizó que la intervención no solo se limitó a la falta de higiene. El informe detalla una serie de violaciones a la Ley N° 1334 de Defensa del Consumidor:
Seguridad Alimentaria: Existencia de productos vencidos en góndolas y cámaras de congelados, así como alimentos sin etiquetas de identificación o fechas de caducidad legibles.
Manejo de Mercancías: Bolsas de harina y otros insumos rotos, con insectos en su interior, depositados directamente sobre el suelo sucio.
Publicidad Engañosa y Precios: Se detectaron discrepancias graves entre los precios exhibidos y los facturados en caja. Productos promocionados con un 15% de descuento se cobraban al precio original, vulnerando el derecho a la información veraz.
EL PROCESO DE ADECUACIÓN Y POSIBLES MULTAS
La clausura tiene carácter provisorio, pero mandatorio. El establecimiento ha sido notificado del inicio de un sumario administrativo y no podrá reabrir sus puertas hasta que cumpla con un estricto protocolo de adecuación que incluye:
Fumigación integral certificada por empresas autorizadas. Limpieza profunda de cámaras, góndolas y depósitos. Presentación de un plan preventivo sanitario a largo plazo. Capacitación obligatoria del personal en manejo de alimentos y normas de higiene.
«Es la primera vez que nos encontramos con un nivel de descuido tan crítico en un supermercado de esta envergadura», señaló la ministra, advirtiendo que, una vez finalizado el sumario, el comercio se expone a sanciones económicas severas.
VIGILANCIA MUNICIPAL Y FISCALIZACIÓN DE OFICIO
Este operativo se enmarca en el Sistema Nacional Integrado de Protección al Consumidor (SNIP), que permite a la SEDECO trabajar en conjunto con municipios como el de Villa Elisa.
La ministra adelantó que, si bien existen otros locales en la mira debido a reportes similares, los detalles se mantienen bajo confidencialidad para garantizar la efectividad de las futuras inspecciones sorpresa.
La ciudadanía ha reaccionado con indignación ante la viralización de imágenes y videos del operativo, lo que pone de manifiesto la importancia de los canales de denuncia directa ante organismos estatales para evitar que locales comerciales operen bajo la sombra de la impunidad sanitaria.














Dejá tu comentario