Sector sojero rechaza nuevos impuestos y pide reglas claras para producir

La Asociación de Productores de Soja y Oleaginosas de Paraguay (APS) inició oficialmente este jueves la campaña de soja 2026-2027 con un firme llamado a proteger la competitividad del sector y un rechazo contundente a la creación o aumento de impuestos sobre la producción y exportación de granos.

Durante el acto de lanzamiento de la nueva campaña, llevado a cabo en la localidad de J.E. Estigarribia y con la presencia del presidente de la República, Santiago Peña, el titular de la APS, Lindemar Cesca, destacó el crecimiento registrado por la producción sojera paraguaya en las últimas décadas.

Recordó que entre 1999 y 2000 se sembraban unos 1,2 millones de hectáreas, con una producción de 2,91 millones de toneladas, mientras que en la campaña 2025-2026 se alcanzaron 3,407 millones de hectáreas y 11,5 millones de toneladas, con un rendimiento promedio de 3.374 kilos por hectárea.

Lindemar Cesca, presidente de la Asociación de Productores de Soja, Oleaginosas y Cereales del Paraguay (APS).

El gremio sostuvo que este crecimiento fue acompañado por la incorporación de nuevas tecnologías, siembra directa, rotación de cultivos y mejores prácticas de manejo, además de generar empleo, movimiento económico, divisas y actividad para sectores como el transporte, el comercio y la industria.

Sin embargo, advirtió que la nueva campaña comienza en un escenario marcado por precios internacionales presionados, costos elevados, volatilidad cambiaria, incertidumbre climática y mayores exigencias comerciales. En este contexto, el productor debe asumir los riesgos antes de conocer el volumen y el precio final de su cosecha.

Uno de los principales reclamos del sector está dirigido a la política tributaria. La APS rechazó la creación de nuevos impuestos a la producción y exportación de granos y pidió al Gobierno y al Congreso mantener la previsibilidad tributaria y la estabilidad jurídica.

El gremio argumentó que una mayor carga impositiva sobre la cadena exportadora termina afectando directamente al productor, porque reduce el precio que recibe por su producción. «No acompañamos iniciativas que pretendan convertir al productor en la respuesta automática en cada necesidad fiscal», sostuvo la organización.

La APS señaló que el sector ya contribuye mediante el pago de impuestos, la generación de divisas, el empleo formal y el movimiento económico que produce en numerosas comunidades del país.

En lugar de aumentar la presión tributaria, planteó reducir las ineficiencias, combatir la informalidad, mejorar la infraestructura, facilitar el acceso al financiamiento y promover la industrialización, de manera a generar mayor valor agregado y empleo dentro del país.

RECLAMO POR TECNOLOGÍA Y PROPIEDAD PRIVADA

El sector también fijó posición sobre el acceso a la biotecnología. La APS afirmó que está a favor de la innovación, de mejores semillas y de la investigación, pero rechazó cobros duplicados, regalías consideradas desproporcionadas y contratos poco transparentes.

Pidió reglas claras que garanticen competencia y permitan al productor acceder a distintas variedades de semillas de acuerdo con las necesidades de cada parcela. Asimismo, reclamó el respeto al uso propio previsto por la legislación paraguaya.

La organización también puso énfasis en la defensa de la propiedad privada y la seguridad en las zonas rurales. Advirtió que las ocupaciones ilegales afectan a las familias productoras, debilitan las instituciones y perjudican la imagen del Paraguay como destino confiable para las inversiones.

Entre las medidas que considera necesarias para fortalecer al sector, mencionó mejores caminos e infraestructura logística, acceso a financiamiento, seguros frente a eventos climáticos, simplificación de trámites y apoyo a la industrialización.

La APS también manifestó su respaldo a herramientas de trazabilidad y sustentabilidad que permitan al Paraguay acceder a mercados internacionales, aunque pidió que estos mecanismos sean ágiles y no representen costos injustos para los productores.

Finalmente, el gremio llamó a mantener la unidad del sector y reafirmó que su objetivo es defender al productor paraguayo sin reclamar privilegios, sino condiciones justas para seguir produciendo, generando empleo y aportando al desarrollo nacional.

La campaña de soja 2026-2027 quedó oficialmente inaugurada bajo el lema de seguir sembrando confianza en el Paraguay, pese a las incertidumbres económicas, climáticas y comerciales.

 

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