Según explicó, el documento judicial al que se hizo referencia corresponde a un mandamiento de allanamiento, una diligencia de carácter estrictamente investigativo prevista en la legislación vigente, cuyo objetivo es la recopilación de información y documentación. En ese sentido, aclaró que este tipo de medida no implica imputación, acusación ni presunción de culpabilidad, ni para la institución ni para las personas vinculadas a ella.
Desde el primer momento, REMAR Paraguay —remarcó Pastora— facilitó el acceso a sus instalaciones, entregó la documentación requerida y brindó toda la información solicitada, reafirmando su respeto al Estado de derecho y a los procesos judiciales. “Nuestra conducta ha sido y seguirá siendo de absoluta cooperación con el Ministerio Público y el Poder Judicial”, expresó.
La organización también manifestó su rechazo a cualquier intento de vincularla con actividades ilegales, enfatizando que su razón de ser es una misión social y humanitaria, enfocada en la residencia de cambio de hábitos, la reinserción social y el acompañamiento integral de personas en situación de vulnerabilidad, siempre bajo principios éticos, legales y humanos.
Pastora dejó bien en claro que REMAR Paraguay no es un centro de rehabilitación, porque no todas las personas que están en la institución son drogadictas. “Hay muchas personas que no tienen problema de nada, o de calle, de vivienda, maltrato. Tenemos personas que les faltan una pierna, está ahí con su familia, cuidándola; matrimonios que no tienen un lugar donde vivir, y están con nosotros, con sus hijos”, resaltó.
Añadió que, por esas razones, no pueden ser un centro de rehabilitación, porque esas personas nada tienen nada que ver con ese perfil. Agregó, además es un lugar donde las personas vienen y se retiran voluntariamente.
TRABAJOS CON OTRAS INSTITUCIONES
Por otra parte, Pastora comentó que realizan un trabajo con la Secretaría Nacional Antidrogas (SENAD), que van todos los miércoles para ayudar en el marco de una red denominada SUMAR, donde hay como 10 centros de rehabilitación cristianos (evangélicos), y están buscando un marco legal para todos para realizar un mejor trabajo.
Mencionó igualmente que están trabajando también con el Servicio Nacional de Promoción Profesional (SNPP), facilitando cursos a los que se van a REMAR. “Hemos acabado muchos cursos con diplomas, de oficios, y lo están implementándolo en todos los centros del país. Estamos en contacto con el director general, muy contentos, porque los jóvenes aprovechan ese espacio de tiempo para salir con un oficio, todo dentro de un régimen de voluntariado.
AYUDAR A VOLVER A LA NORMALIDAD
Manifestó que de esa manera ayudan a la gente a volver a la normalidad, introduciéndolo en una terapia ocupacional para que no tengan su mente libre de pensar cualquier tontería.
Consultado sobre la versión de que se trata de un esquema de explotación laboral, el presidente de REMAR afirmó que es la versión falsa que se difundió. Sin embargo, señaló que la organización vive en carne propia carne que cada día hay más demanda y vienen más personas a tocarle la puerta, y REMAR no quiere dejar a la gente en la calle.
Sobre el punto, apuntó que esa situación les obliga a tener que hacer cada vez más ampliaciones para poder ayudar a más personas. “No es para enriquecimiento personal de nadie. La única visión es ayudar a más personas que están necesitadas. Hay temas que podríamos tocar, tremendos y terribles”, remarcó.














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