El RUN fue creado por la Ley 7.424/2025 con el objetivo de concentrar en una sola estructura tres dependencias que históricamente operaban de manera separada: la Dirección General de los Registros Públicos, el Servicio Nacional de Catastro y el Departamento de Agrimensura y Geodesia del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones. Todas ellas pasaron a depender de la Corte Suprema de Justicia, en una reforma que apunta a modernizar y simplificar los procesos registrales y catastrales en el país.
En entrevista con RCC, el director de Atención y Servicio a la Ciudadanía del RUN, Luis Caballero, reconoció que la magnitud de la transformación implica desafíos inevitables. Señaló que la fusión no solo significó la unificación física de oficinas, sino también la integración de sistemas informáticos, bases de datos, procedimientos administrativos y equipos humanos que trabajaban con dinámicas distintas.
Según explicó, uno de los principales retos ha sido la adaptación tecnológica. La interoperabilidad entre plataformas que anteriormente no estaban diseñadas para funcionar de manera conjunta obligó a realizar ajustes sobre la marcha. A ello se suma la necesidad de capacitar simultáneamente a funcionarios y a los profesionales que presentan expedientes —como escribanos y agrimensores— en el uso correcto de los nuevos formularios y procedimientos.
En este punto, Caballero admitió que una parte importante de los retrasos se debe a errores formales en la presentación de documentos. Datos mal consignados en fincas, matrículas o padrones derivan en observaciones que obligan a retirar el expediente, corregirlo y reingresarlo al sistema, extendiendo así los plazos previstos por ley, que oscilan entre 15 y 30 días dependiendo del trámite. “Es fundamental verificar correctamente la información en mesa de entrada para reducir el margen de error”, subrayó.
No obstante, el funcionario destacó que ya se observan mejoras respecto a las primeras semanas de implementación. La afluencia masiva de usuarios en la sede central —ubicada en el kilómetro 5— disminuyó gracias a la digitalización de ciertos servicios, como la solicitud de informes catastrales, que ahora pueden gestionarse en línea. También se realizaron ajustes en el sistema de turnos, estableciendo la limitación de un número por cédula de identidad hasta la conclusión del trámite, medida orientada a frenar prácticas irregulares como la acumulación de turnos por parte de gestores.
Consultado sobre el plazo estimado para alcanzar una plena normalización del servicio, Caballero evitó comprometer una fecha definitiva, aunque consideró que el proceso de estabilización podría demandar entre 60 y 90 días adicionales, sin descartar nuevos ajustes conforme se detecten inconsistencias.
CRÍTICAS CIUDADANAS
Las críticas ciudadanas, incluidas aquellas difundidas en redes sociales, forman parte —según indicó— del monitoreo interno para identificar fallas y corregirlas. “No se trata de ignorar los cuestionamientos, sino de analizarlos y, si corresponde, introducir mejoras”, afirmó.
Mientras tanto, el desafío del RUN sigue siendo consolidar una estructura unificada capaz de responder con mayor agilidad y seguridad jurídica a los usuarios, en un proceso que, aunque avanza, todavía requiere afinación técnica y administrativa para cumplir plenamente con las metas trazadas por la reforma.














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