En entrevista con RCC Radio, el ingeniero René Gómez, uno de los principales responsables técnicos del Consorcio PYBRA, expresó la expectativa del equipo de trabajo y de los pobladores de la región ante lo que calificó como «un antes y un después» para el desarrollo del Chaco paraguayo y el estado brasileño de Mato Grosso del Sur.
Para alcanzar la fase de cierre tras cuatro años de ejecución, la planificación resultó el factor más crítico. Al encontrarse el campamento a casi 700 kilómetros de Asunción, el consorcio montó una verdadera «ciudad logística» en Carmelo Peralta con capacidad para albergar a más de 500 trabajadores, entre profesionales paraguayos y extranjeros.
Los componentes estructurales clave llegaron desde diversos puntos del mapa, incluyendo Italia, Portugal, China y Brasil, además del suministro constante de acero y cemento desde Asunción y San Pablo.
«La planificación fue fundamental para que los materiales estuvieran en el momento exacto y con los estándares de calidad adecuados. Es una oportunidad para demostrarle al mundo que los paraguayos podemos hacer obras de esta envergadura», destacó Gómez.
INGENIERÍA DE VANGUARDIA Y MONITOREO EN TIEMPO REAL
A diferencia de otras estructuras de la región, las características del Puente de la Bioceánica garantizan la navegabilidad ininterrumpida del río Paraguay, incluso ante máximas crecidas históricas:
Vano libre de 350 metros: La distancia entre los pilones principales asegura que las embarcaciones tipo convoy pasen sin obstáculos.
Gálibo de 29 metros: Altura máxima calculada sobre el nivel del agua.
Estructura total: 1.300 metros de hormigón reforzado, flanqueados por viaductos de acceso de 300 metros (lado paraguayo) y 360 metros (lado brasileño) que generan su característica curvatura.
Calzada de 22 metros: Albergará dos carriles vehiculares de 3,60 metros, banquinas de 3 metros, pasos peatonales y ciclovías a ambos lados.
Además, el ingeniero Gómez resaltó que la estructura contará con un sistema inteligente de sensores de última generación sobre sus 168 tirantes, pilones y losas. Este equipamiento controlará el movimiento y la verticalidad de la obra, enviando reportes de datos cada cinco minutos de forma remota a una base central del Ministerio de Obras Públicas en Asunción, permitiendo un diagnóstico predictivo y un mantenimiento preventivo constante.
La obra cerrará su fase de infraestructura con iluminación vial y un sistema lumínico ornamental dinámico para cambiar el color de los tirantes, perfilándose como el próximo motor comercial de la integración sudamericana.
