Proponen licencia obligatoria y multas de hasta 100 jornales para dueños de perros potencialmente peligrosos que hayan incurrido en infracciones

Un proyecto presentado en Diputados plantea endurecer los controles sobre la tenencia de perros considerados potencialmente peligrosos. La propuesta establece licencia municipal, registro obligatorio, uso de bozal y correa en espacios públicos y sanciones que podrían llegar hasta los 100 jornales mínimos.

Proponen licencia obligatoria y multas de hasta 100 jornales para dueños de perros potencialmente peligrosos que hayan incurrido en infracciones

La tenencia de perros potencialmente peligrosos podría quedar sujeta a nuevas reglas en Paraguay. El diputado Yamil Esgaib (ANR-Capital) presentó un proyecto de ley que busca establecer un régimen específico de licencias, registros, controles y sanciones para propietarios y tenedores de estos animales.

La iniciativa sostiene que la convivencia responsable debe garantizar tanto el bienestar de los animales como la seguridad de las personas, otros animales y los bienes. Para ello, plantea que quienes tengan perros que, por sus características físicas, antecedentes o condiciones de manejo puedan ocasionar lesiones graves, deberán cumplir una serie de requisitos preventivos.

El proyecto toma como referencia casos recientes de ataques registrados en Mariano Roque Alonso y Ciudad del Este, donde fallecieron una persona y un perro de raza caniche, además de denuncias por ataques reiterados contra mascotas en zonas de Luque.

Entre los animales alcanzados por la propuesta figuran razas como Pit Bull, Rottweiler, Dogo Argentino, Fila Brasileiro, Tosa Inu, Akita Inu, Doberman, Mastín Napolitano, Presa Canario, Bullmastiff, Pastor Alemán, Husky Siberiano, Chow Chow, Bull Terrier y Cimarrón Uruguayo, entre otras.

La clasificación no se limitaría únicamente a determinadas razas. También incluiría cruces entre ellas, perros denominados molosos y ejemplares que presenten determinadas características físicas, como más de 20 kilos de peso, musculatura fuerte, cabeza voluminosa, mandíbula grande y profunda, resistencia física y ausencia de inhibición de mordida.

Licencia antes de tener el animal

Uno de los principales puntos de la propuesta es que los propietarios deberán obtener previamente una licencia administrativa otorgada por la municipalidad de su lugar de residencia.

Para acceder a ella, el solicitante deberá ser mayor de edad y demostrar que se encuentra en condiciones de brindar al animal los cuidados necesarios.

La licencia también sería necesaria para operaciones de compra, venta, donación, transmisión e importación de estos perros. En caso de cambio de propietario, se exigiría además la libreta sanitaria actualizada y la inscripción de la transferencia en el registro correspondiente.

Registro obligatorio y control municipal

El proyecto plantea crear registros municipales vinculados a un registro central informatizado, administrado conjuntamente con la Dirección Nacional de Defensa, Salud y Bienestar Animal.

En estos registros deberán figurar los datos del propietario o tenedor, las características del animal y su lugar habitual de residencia.

Además, los establecimientos y asociaciones dedicados a la cría, comercialización o adiestramiento de estos perros deberán contar con autorización de la autoridad competente.

Bozal y correa en espacios públicos

La circulación de estos animales también tendría nuevas exigencias. En espacios públicos deberán utilizar correa o cadena de menos de dos metros de longitud y un bozal homologado y adecuado para la raza.

El proyecto, además, prohíbe el adiestramiento destinado exclusivamente a aumentar la agresividad de los animales para peleas o ataques. El entrenamiento para guarda y defensa deberá estar a cargo de personas que cuenten con un certificado de capacitación.

Multas de hasta 100 jornales

El proyecto establece un régimen de sanciones dividido en infracciones leves, graves y muy graves.

Las multas previstas irían desde 5 hasta 15 jornales mínimos para las faltas leves; de 16 a 30 jornales para las graves; y de 31 hasta 100 jornales para las muy graves.

A estas sanciones podrían sumarse medidas como el decomiso o confiscación del animal, la clausura de establecimientos y la suspensión de licencias o certificados de adiestradores.

La potestad sancionadora quedaría en manos de las municipalidades.

La propuesta todavía deberá ser estudiada por las diferentes comisiones asesoras de la Cámara de Diputados antes de avanzar hacia su tratamiento en el pleno.

Salir de la versión móvil