“El acuerdo que estamos remitiendo hoy al Congreso es una oportunidad demasiado importante como para dejarla pasar”, afirmó el mandatario, al tiempo de convocar a un debate profundo sobre qué país quieren ser los paraguayos en los próximos años.
Durante su discurso, Peña sostuvo que Paraguay debe aspirar a ser una nación más competitiva, ambiciosa y líder, capaz de ir más lejos en los mercados internacionales. Reconoció los avances recientes —como el crecimiento económico del 6%, la inflación controlada y la obtención del grado de inversión— pero remarcó que esos logros no son un punto de llegada, sino apenas el inicio. “Para muchos países eso sería suficiente; para nosotros no es nada frente a todo lo que todavía podemos hacer”, expresó.
El presidente destacó las condiciones demográficas del país, con una población mayoritariamente joven, y subrayó que el progreso alcanzado en las últimas décadas no debe conducir a la conformidad. En ese marco, afirmó que el acuerdo con la Unión Europea no solo abre el acceso a un mercado estratégico, sino que también fortalece la posición de Paraguay dentro del propio Mercosur, obligando a los socios regionales a abrirse y competir.

MÁS ALLÁ DE EUROPA: ASIA Y EL MUNDO
Peña amplió su mirada geopolítica y sostuvo que Paraguay no debe limitarse a Europa o a la región. Recordó su visita a Uzbekistán y señaló la importancia de proyectarse hacia Asia Central y Asia-Pacífico, mencionando mercados como Japón, Corea del Sur, Vietnam, Indonesia y Singapur, país con el que el Mercosur ya firmó un acuerdo de libre comercio.
“El terreno está preparado para nosotros”, afirmó, al resaltar la ubicación geográfica, la riqueza natural y el potencial energético del Paraguay, en un contexto global de transición energética.
REFORMA PREVISIONAL Y ROL DEL ESTADO
En otro tramo de su intervención, el presidente agradeció al Congreso Nacional por acompañar debates complejos, en particular el de la reforma de la Caja Fiscal, una iniciativa que reconoció genera temores y resistencias, pero que consideró indispensable para un Paraguay fuerte y sostenible.
Afirmó que las políticas públicas deben priorizar a los sectores más rezagados: pequeños productores sin títulos de tierra, sin acceso a crédito o sin tecnología. “Algo tan sencillo como el acceso a un tractor puede marcar la diferencia”, señaló, valorando el trabajo de organizaciones productivas y el rol del Estado para ampliar la inclusión.
PARAGUAY 2X Y DEJAR DE SER UN “PAIS MARGINAL”
Peña reiteró su meta estratégica denominada “Paraguay 2X”, que apunta a duplicar el Producto Interno Bruto en una década mediante un crecimiento sostenido del 7% anual. Según explicó, este objetivo permitiría al país ubicarse entre los de mayor ingreso per cápita de América Latina.
El mandatario sostuvo que Paraguay dejó atrás la imagen de país marginal asociado al contrabando o al lavado de dinero, gracias a reformas legales, institucionales y al fortalecimiento de la competitividad. Sin embargo, advirtió que aún existen sectores internos que buscan frenar la apertura y manchar la imagen del país. “No a todos les conviene un Paraguay abierto y competitivo, pero ese es el camino del desarrollo”, sentenció.
DESAFÍOS GRANDES, OPORTUNIDADES MAYORES
Utilizando analogías deportivas y referencias históricas, Peña subrayó que las transiciones —económicas, empresariales y familiares— son siempre difíciles, pero necesarias. Recordó las lecciones de la crisis bancaria de los años 90 y las reformas que permitieron al país construir un sistema financiero más sólido.
“Los desafíos son grandes, pero las oportunidades son todavía más grandes”, afirmó, señalando que Paraguay debe consolidarse como hub logístico, plataforma productiva y centro de servicios, capaz de atraer inversiones de alto valor agregado y generar empleo para los paraguayos.
EL RESPALDO DEL CONGRESO
A su turno, el presidente de la Comisión Permanente del Congreso, senador Colym Soroka, calificó el acuerdo Mercosur–Unión Europea como una “oportunidad estratégica histórica” para el Paraguay.
Destacó que el tratado no es solo comercial, sino también una herramienta de inserción inteligente en la economía global, que permitirá diversificar exportaciones, atraer inversiones, generar empleo y elevar el valor agregado de la producción nacional.
“El acuerdo permite pasar de exportar volumen a exportar competitividad”, afirmó, subrayando la importancia de modernizar estándares, fortalecer cadenas productivas y garantizar previsibilidad jurídica.
Soroka remarcó además que el acuerdo reconoce las asimetrías estructurales del Paraguay y abre espacios de cooperación, transferencia tecnológica e innovación, aspectos clave para un país sin litoral marítimo. Recordó que el texto fue redactado en Asunción, un hecho de alto valor político que reafirma el protagonismo paraguayo en la integración regional.
Finalmente, garantizó el compromiso del Congreso de acompañar una implementación responsable del acuerdo, protegiendo los intereses nacionales y consolidando a Paraguay como un socio confiable dentro del MERCOSUR y en el escenario internacional. “Paraguay no teme producir; a veces teme no poder competir. Pero si nos dejan producir en condiciones transparentes, no le tememos a ningún mercado”, concluyó.














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