El director de DINATRAN, Luis Fernando González, destacó que esta renovación del parque automotor forma parte de un proceso sostenido de modernización. Recordó que en 2024 ya se habían incorporado 50 unidades nuevas, por lo que en solo dos años se suman cerca de 140 buses al sistema regulado por la institución.
González agradeció la confianza del sector transportista y subrayó que estas inversiones repercuten directamente en un mejor servicio para la ciudadanía. “Es una inversión que beneficia a todo el país y demuestra el compromiso del sector privado con un transporte más seguro y eficiente”, afirmó.

El titular de DINATRAN también anunció que la institución está invirtiendo en la adquisición de nuevos vehículos para fortalecer los controles en ruta, especialmente ante el crecimiento del transporte informal de pasajeros a través de autos y minibuses, que —según explicó— ponen en riesgo la seguridad de los usuarios.
Durante su intervención, agregó que la entidad contará con sede propia a partir del primer trimestre de 2027. El edificio, ubicado estratégicamente en Fernando de la Mora, tendrá unos 4.000 metros cuadrados y permitirá brindar mejores servicios al público y al sector transportista de pasajeros y de cargas.
González remarcó además el diálogo fluido entre el sector público y privado, y valoró la colaboración constante de las empresas reguladas por DINATRAN. “Ninguna de las compañías ha recurrido a huelgas o amenazas de paro. Al contrario, siempre han estado a disposición del Gobierno para asegurar la continuidad de un servicio tan sensible para la ciudadanía”, afirmó.
IMPORTANTE INVERSIÓN PRIVADA PARA CONECTAR REGIONES AÚN EN DESARROLLO COMO EL CHACO
Por su parte, el presidente Santiago Peña reafirmó el impulso al proyecto de reforma del transporte público del área metropolitana, actualmente en proceso legislativo, y alentó a los empresarios a seguir invirtiendo. “Hay que creer en el Paraguay. Esta inversión demuestra que confían en el país”, afirmó, señalando que el progreso del sector será clave para conectar regiones aún en desarrollo, como el Chaco.
También destacó la ubicación estratégica de Paraguay dentro de una región de casi 300 millones de habitantes y la creciente llegada de turistas, especialmente de Brasil y Argentina, lo que evidencia —dijo— los efectos de la estabilidad macroeconómica: baja inflación, impuestos reducidos y reglas claras.
Señaló que este tipo de inversiones son posibles gracias a un “círculo virtuoso” entre el Estado y el sector privado. Señaló que, aunque el Gobierno cumple su rol, “el Estado no puede hacerlo todo”, por lo que resulta fundamental generar condiciones macroeconómicas estables que impulsen a los empresarios a invertir a largo plazo.
Peña resaltó asimismo que el crecimiento económico, aunque no llega aún por igual a todos los ciudadanos, amplía el mercado interno y favorece el movimiento de personas, el turismo y la demanda de mejores servicios de transporte. Recordó que Paraguay se consolida como un centro regional de eventos, especialmente visible con la final de la Copa Sudamericana, lo que atrae visitantes y dinamiza el empleo.
El mandatario valoró la confianza del sector transportista, que en los últimos años invirtió más de USD 60 millones sin recibir subsidios del Estado, como ejemplo de compromiso con el país. Sostuvo que esta modernización permite ofrecer servicios de nivel internacional y beneficia tanto a los paraguayos que viajan dentro del país como a quienes residen en el exterior.