El vicepresidente de la República, Pedro Alliana, y la ministra de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), Claudia Centurión, presentaron ante la Cámara de Senadores el anteproyecto de ley que autoriza el financiamiento para la construcción del Corredor de Integración Suroeste, una obra vial que demandará una inversión de USD 286 millones.
La propuesta fue entregada al presidente del Congreso Nacional, Basilio «Bachi» Núñez, y contempla la pavimentación de 154 kilómetros de rutas y 25 kilómetros de travesías urbanas, con el objetivo de mejorar la conectividad entre comunidades de los departamentos de Misiones y Ñeembucú.
Durante la presentación, Alliana calificó la jornada como un hecho histórico para ambos departamentos y para el país, destacando que el financiamiento fue posible gracias a las gestiones realizadas con el Gobierno de Japón y la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA), lo que permitió adelantar un proyecto inicialmente previsto para 2028.
El vicepresidente resaltó además que la infraestructura permitirá que los 16 distritos de Ñeembucú cuenten, por primera vez, con caminos de todo tiempo, garantizando una conexión permanente incluso durante las temporadas de lluvias. Añadió que también se evaluarán ajustes al trazado para fortalecer la vinculación vial de localidades como Mayor Martínez e Itacorá.
Por su parte, la ministra Claudia Centurión definió el corredor como una obra estratégica para el desarrollo nacional y explicó que permitirá dar continuidad al Corredor de Exportación, conectando Alto Paraná e Itapúa con el sur del país y consolidando un nuevo corredor bioceánico.
Según indicó, la futura vía integrará los puentes de la Integración y de la Amistad con el sur del territorio nacional, facilitará la conexión con Argentina y abrirá una ruta más eficiente hacia los puertos del océano Pacífico.
Centurión sostuvo que el proyecto fortalecerá la posición de Paraguay como centro logístico regional, reducirá los costos y tiempos de transporte y aumentará la competitividad de la producción nacional.
Asimismo, destacó el impacto social que tendrá la obra para comunidades que históricamente permanecen aisladas durante inundaciones o intensas lluvias, al mejorar el acceso a servicios de salud, educación, comercio y turismo.
El Ministerio de Obras Públicas prevé iniciar, una vez obtenida la aprobación legislativa, el proceso de licitación para el diseño y la ingeniería del corredor. El inicio de las obras está proyectado para 2027, con un plazo estimado de ejecución de 30 meses, más el periodo de mantenimiento.
La intervención abarcará las rutas departamentales 77 y 79, parte de la ruta PY20 y el acceso a Cerrito, además de sistemas de drenaje, circunvalaciones, obras de seguridad vial y la construcción de cuatro nuevos puentes, entre ellos uno de 400 metros sobre el río Yabebyry. Una vez concluido, el Corredor de Integración Suroeste permitirá mejorar la circulación de la producción agropecuaria y forestal, reducir los costos logísticos y potenciar el desarrollo económico y social del sur del país.
