Durante una entrevista con RCC Radio, el legislador señaló que, según informaciones difundidas en medios de prensa, entre los nominados figurarían personas cuya trayectoria genera serias dudas, lo que consideró preocupante para una institución pública de relevancia cultural. “He visto la nominación de dos personas aparentemente de dudosa reputación para integrar el INAP. Lamentablemente tengo que decir que a mí me parece hasta vergonzoso”, afirmó.
El parlamentario indicó que, ante la gravedad del caso, decidió poner la situación en conocimiento del vicepresidente de la República, Pedro Alliana, quien en ese momento ejercía la Presidencia. Según relató, el segundo del Ejecutivo también se mostró sorprendido por la información y se comprometió a solicitar informes sobre el proceso de selección para evaluar la situación.
Petersen sostuvo que el problema trasciende el debate técnico sobre la idoneidad profesional de los postulantes, ya que también involucra cuestionamientos éticos y de coherencia política. En ese sentido, advirtió que el caso refleja un posible “doble discurso” dentro del propio Gobierno.
“Por una parte, desde el Poder Ejecutivo se sostiene un mensaje provida, de defensa de la familia y de los valores que nos caracterizan como nación. Pero, por otra parte, algunas instituciones promueven nominaciones que generan cuestionamientos”, manifestó.
Para el legislador, esta situación deja en evidencia una contradicción entre el discurso político y las decisiones que se toman en determinadas instancias del Estado. “El problema es que muchas veces no se refleja lo que decimos con lo que hacemos”, agregó.
El diputado también adelantó que planteará el tema ante el presidente de la Cámara de Diputados, Raúl Latorre, con el objetivo de analizar el caso y, eventualmente, expresar una postura institucional de preocupación ante el Poder Ejecutivo respecto a las postulaciones cuestionadas.
Asimismo, señaló que corresponde a las autoridades responsables del proceso explicar si hubo fallas en los mecanismos de selección o en los filtros aplicados para evaluar los perfiles de los candidatos.
“Quienes deberían responder cuál fue el filtro que falló en este caso son las propias autoridades responsables del proceso. Podrían decir si estaban en conocimiento de la situación o si priorizaron criterios técnicos por encima de los criterios morales”, señaló.
Finalmente, Petersen insistió en que el INAP debe cumplir estrictamente su función institucional de fomentar la industria audiovisual paraguaya, sin convertirse —según expresó— en un espacio para promover agendas particulares o activismos.
“Como actor político siempre pregonamos valores como Dios, patria y familia. Y cuando hablamos de esos principios en política, tenemos que actuar en consecuencia”, concluyó.














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