Uno de los puntos centrales del discurso de Peña fue el concepto de Rectoría. El presidente fue tajante al señalar que, hasta hoy, el Estado paraguayo actuaba simplemente como un «observador en la tribuna», incapaz de controlar eficazmente el servicio. «Hoy el Estado asume sin titubeos un rol que es indelegable: ser el conductor que establece reglas claras y eleva los estándares», afirmó.
La nueva ley reconoce al transporte público como un servicio imprescindible, lo que significa que su prestación ya no puede quedar al arbitrio de la conveniencia empresarial. La normativa establece que el servicio debe ser continuo y obligatorio, incluso en contextos críticos, convirtiendo el cumplimiento de itinerarios, horarios y frecuencias en una obligación legal innegociable ante los usuarios.
DERECHOS GARANTIZADOS Y SANCIONES AUTOMÁTICAS
El mandatario enfatizó que esta ley empodera al pasajero, quien deja de ser un «espectador indefenso» para convertirse en un ciudadano con derechos garantizados. Entre las innovaciones más destacadas, la ley prevé la implementación de sanciones económicas automáticas ante incumplimientos y la revocación de concesiones en caso de reiteradas faltas.
Además, se fortalecerá la transparencia mediante la obligatoriedad de publicación de datos abiertos. Según explicó el presidente, si bien el billetaje electrónico ya proveía información, la falta de un marco legal obligaba al Gobierno a depender de la «buena voluntad» de los operadores para compartir datos sobre subsidios y operación. Con esta ley, la transparencia pasa a ser la norma.
UNA REFORMA CON SENTIDO HUMANO
Recordando una experiencia personal al inicio de su mandato, Peña relató cómo se infiltró —con «quepi escondido»— en un bus a las cinco de la mañana en la zona de Mariano Roque Alonso para escuchar de primera mano a los trabajadores. «Las palabras eran angustia y cansancio. Sabíamos que esto no podía seguir así», confesó.
La reforma busca atacar directamente ese desgaste físico y emocional del trabajador paraguayo, reduciendo los tiempos de espera y de traslado para devolverle tiempo de calidad con su familia. «Es el momento de convertir la angustia en esperanza», subrayó, comparando la magnitud de este cambio con programas emblemáticos como Hambre Cero.
MIRADA HACIA EL FUTURO Y EL INTERIOR DEL PAÍS
La reforma no se limita al Área Metropolitana de Asunción. La ley habilita la creación de nuevas áreas metropolitanas en departamentos estratégicos como Alto Paraná e Itapúa, buscando una cobertura equitativa en todo el territorio nacional. Además, proyecta un sistema moderno, tecnológico y operativo las 24 horas, alineado a las exigencias de un Paraguay que hoy es sede de eventos internacionales de gran escala.
Finalmente, el presidente pidió «serenidad y paciencia» a la ciudadanía, aclarando que los resultados más significativos no se verán de la noche a la mañana. «Estamos sembrando y arando la tierra. Apostamos a procesos que trasciendan gobiernos, para que dentro de 10 o 30 años, estas sean las bases de un Paraguay gigante que perdure en el tiempo», concluyó.














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