El presidente resaltó que el departamento de Alto Paraguay es el primer destino de esta partida inicial. La elección de esta zona no es aleatoria: su compleja geografía y los desafíos logísticos que históricamente han retrasado las entregas motivaron la decisión de iniciar el operativo en los puntos más distantes del territorio nacional.
“Hoy marcamos un antes y un después en la educación paraguaya. Estamos enviando la primera partida al departamento de Alto Paraguay. Este esfuerzo logístico significa un alivio real para el bolsillo de las familias”, manifestó el jefe de Estado, subrayando que la previsibilidad es clave para el éxito del año escolar.

CALIDAD Y COMPLEMENTO CON «HAMBRE CERO»
Más allá de la puntualidad, Peña hizo énfasis en la calidad de los insumos. Según el mandatario, estos son los «mejores kits» entregados hasta la fecha, con materiales de primer nivel y un refuerzo especial diseñado para el uso pedagógico en aula.
El presidente vinculó este operativo con el programa emblemático de su gestión, Hambre Cero, señalando que la combinación de alimentación escolar garantizada y materiales educativos de calidad forma una red de protección integral para el estudiante. “Garantizamos que a nuestros niños no les falte nada para aprender y crecer”, afirmó.

ALIVIO A LA ECONOMÍA FAMILIAR
El inicio temprano de la distribución también busca mitigar el impacto económico que supone el inicio de clases para los hogares paraguayos. Al recibir el Estado la responsabilidad de proveer útiles de alta calidad semanas antes del inicio de clases, se evita la presión financiera sobre los padres de familia durante el mes de febrero.
Con esta acción, el Gobierno busca cimentar un modelo de gestión educativa donde la burocracia no sea un obstáculo para el aprendizaje, asegurando que desde el primer minuto del calendario escolar, cada niño, especialmente en las zonas más remotas como el Chaco, tenga las herramientas necesarias para su desarrollo.














Dejá tu comentario