La visita según el Gobierno paraguayo de la pareja imperial, según el Gobierno paraguayo, constituye un “acontecimiento de especial relevancia” para las relaciones bilaterales, construidas durante nueve décadas sobre la amistad, la cooperación y los estrechos vínculos entre ambos pueblos.
Durante la recepción oficial, Peña destacó el aporte de la comunidad japonesa y sus descendientes al desarrollo paraguayo, especialmente en los ámbitos productivo, económico, social, cultural y educativo.
“La llegada de japoneses hace 90 años ha contribuido de manera importante con el desarrollo del Paraguay. Por eso nosotros los recibimos hoy con mucha gratitud”, expresó el mandatario.
UN LEGADO CONSTRUIDO DURANTE NUEVE DÉCADAS
La inmigración japonesa al Paraguay comenzó en 1936 y, a lo largo de sucesivas generaciones, sus integrantes se incorporaron plenamente a la sociedad paraguaya, dejando una importante huella en el desarrollo del país.
Peña recordó las dificultades que enfrentaron los primeros inmigrantes y resaltó la trascendencia que tuvo aquella decisión para la construcción de una comunidad que hoy forma parte de la identidad nacional.
El mandatario también evocó la visita realizada por el entonces príncipe heredero Fumihito hace 20 años y señaló que Paraguay ha experimentado profundas transformaciones desde entonces.
En ese sentido, sostuvo que el país encara el futuro con nuevas oportunidades, sin perder sus raíces, cultura y tradiciones, y reafirmó el afecto y la admiración hacia el pueblo japonés. “Sabemos que los mejores años de nuestra relación entre Paraguay y Japón están todavía por venir”, afirmó Peña.
COOPERACIÓN CON MIRADA HACIA EL FUTURO
La agenda oficial de la pareja imperial continuará con diversas actividades, entre ellas la conmemoración central de los 90 años de la inmigración japonesa, que reunirá al presidente Peña, la primera dama, autoridades nacionales y representantes de la comunidad japonesa.
Asimismo, Peña y Ocampos participarán del acto de embanderamiento de la draga DRM-5 “Paraguay”.
La visita constituye una oportunidad para celebrar nueve décadas de historia compartida y, al mismo tiempo, renovar una relación bilateral basada en la confianza, la cooperación y la búsqueda de nuevas oportunidades para ambos países.
