En ese contexto, el alto funcionario manifestó que el Gobierno pretende fortalecer la institucionalidad energética mediante la creación de un ente regulador y un Ministerio de Energía, con el objetivo de impulsar nuevas inversiones, especialmente en generación.
La estrategia también contempla diversificar las fuentes y reducir la dependencia exclusiva de la generación hidroeléctrica. Confirmó que Paraguay comenzó a trazar una hoja de ruta para incorporar la energía nuclear como fuente firme de generación en el mediano plazo.
Dijo que el país busca prepararse para que, en un horizonte aproximado de una década y media (15 años), pueda contar con la capacidad necesaria para instalar un reactor nuclear destinado a generar electricidad e incorporar nuevos megavatios al Sistema Interconectado Nacional.
La apuesta no apunta a reemplazar la hidroelectricidad, sino a sumar una fuente de generación firme que contribuya a garantizar la seguridad energética y permita complementar otras tecnologías, como la solar y eólica.
Para ello, Paraguay deberá fortalecer sus instituciones y cumplir con los requisitos técnicos, regulatorios y de seguridad establecidos por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
La estrategia oficial, en definitiva, combina tres desafíos: conocer con precisión el potencial de los recursos minerales, actualizar las reglas para atraer inversiones y diversificar la generación eléctrica ante un consumo que crece rápidamente.
El desafío será convertir ese potencial en desarrollo real sin repetir errores de planificación, garantizando controles ambientales rigurosos y reglas claras que permitan atraer capital sin comprometer los recursos naturales del país.
