A su vuelta de la República de China en Taiwán, el mandatario paraguayo explicó a la prensa nacional que el acuerdo busca combinar dos fortalezas estratégicas: la capacidad tecnológica taiwanesa y la abundante energía limpia y renovable de Paraguay.
“La inteligencia artificial es la gran revolución tecnológica de nuestro tiempo, comparable con lo que significaron en su momento la electricidad, el teléfono o el internet”, expresó el jefe de Estado.
ENERGÍA PARAGUAYA Y TECNOLOGÍA TAIWANESA
Peña señaló que el desarrollo de la IA depende de dos recursos fundamentales: enormes cantidades de energía eléctrica y semiconductores de alta capacidad para procesar datos a gran escala.
En ese escenario, destacó que Taiwán produce cerca del 90% de los semiconductores del mundo, mientras que Paraguay dispone de una de las matrices energéticas más limpias y competitivas del planeta gracias a las hidroeléctricas binacionales como Itaipú Binacional. “Estamos uniendo a dos potencias mundiales: Taiwán, líder absoluto en microchips, y Paraguay, gran productor de energía renovable”, sostuvo.
PROYECTO EN TRES ETAPAS
El plan contempla la construcción progresiva de un gran centro de datos especializado en inteligencia artificial. La primera fase prevé una infraestructura de 10 megavatios (MW), seguida por una expansión a 100 MW. En la etapa final, el proyecto alcanzaría 1.000 MW (1 gigavatio), lo que lo convertiría, según Peña, en el centro de datos para inteligencia artificial más grande del mundo.
El presidente comparó esta iniciativa con la construcción de Itaipú, considerada una de las obras de infraestructura más trascendentales en la historia del país. “Así como hace más de 50 años Paraguay y Brasil se animaron a construir Itaipú, hoy nos atrevemos a soñar con que Paraguay sea protagonista global en la carrera de la inteligencia artificial”, afirmó.
BENEFICIOS PARA PARAGUAY
De concretarse, el proyecto podría generar múltiples beneficios para el país: Atracción de inversiones de miles de millones de dólares. Creación de empleos calificados en tecnología e ingeniería. Transferencia de conocimiento y capacitación de talento local. Mayor demanda y valorización de la energía paraguaya.
Asimismo, desarrollo de un ecosistema tecnológico e innovación. Posicionamiento de Paraguay como hub digital de América Latina. Además del impacto económico, dijo que la iniciativa permitiría diversificar la matriz productiva nacional, reduciendo la dependencia de sectores tradicionales como la agricultura y la ganadería.
UN PROYECTO AMBICIOSO CON VISIÓN DE FUTURO
Peña reconoció que se trata de una meta audaz y de largo plazo, pero remarcó que los grandes proyectos requieren visión y determinación.
“Muchos dijeron que Itaipú no se podía hacer. Hoy estamos disfrutando de esa decisión. Ahora queremos que Paraguay también sea protagonista en la revolución tecnológica del siglo XXI”, concluyó.














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