La medida, presentada tras una reunión con representantes del sector en Mburuvicha Róga, introduce un esquema más ágil que permitirá que cada motocicleta salga al mercado con toda la documentación ya completada. De esta forma, se busca corregir una situación en la que más del 60% de los vehículos circulaban sin finalizar su proceso de registro.

Uno de los principales cambios es la simplificación del circuito administrativo: el comprador ya no deberá gestionar trámites posteriores ni acudir a múltiples instituciones, ya que todo el proceso quedará resuelto en el punto de venta. Esto implica un ahorro de tiempo y una mayor seguridad jurídica para el usuario.
Además, el decreto reduce significativamente los costos asociados a la matriculación, que anteriormente podían representar alrededor del 12% del valor del vehículo. Con el nuevo sistema, el monto total se abonará desde el inicio y se mantendría por debajo de los G. 500.000, destinado directamente a las oficinas registrales.
El nuevo esquema fue desarrollado en articulación entre el sector público y privado, con participación de la Corte Suprema de Justicia, la Unión Industrial Paraguaya y la Cámara Industrial Paraguaya de Motocicletas y Automotores, entre otros actores, quienes coincidieron en la necesidad de modernizar el sistema y facilitar la formalización.
El objetivo central es avanzar hacia la regularización total del sector, garantizando que todas las motocicletas circulen con documentación en regla desde el primer día. Esto no solo mejora el control y la seguridad, sino que también fortalece la economía formal.
La medida adquiere especial relevancia en un contexto donde la motocicleta se ha convertido en una herramienta clave de trabajo y sustento para miles de familias, por lo que su formalización impacta directamente en el empleo, la productividad y la inclusión económica.