El domingo pasado fue inaugurado la residencia escolar “Che rogami” ubicado en el centro de Villa Choferes del Chaco gracias a las gestiones del Dermar Bartel de la empresa Plastichaco S.A, y la colaboración entre docentes, padres de familias, organizaciones civiles y religiosas.
Che rogamí servirá como residencia escolar para niños en edad escolar entre primero y sexto grado de la educación inicial, cuenta con una capacidad aproximada de 56 vacantes, pero para este primer año desean empezar con unas 40 plazas.
La residencia escolar contará con la supervisión de una pareja, cuenta con personales de limpieza y de cocina, está equipado con 4 habitaciones grandes, divididas por sexo, cada una con una cantidad estimada de 12 personas, además de contar con sanitarios modernos, cocina y comedor equipados, un patio amplio y todo lo necesario para mantener cómodo a sus huéspedes.
Che rogami cuenta con el respaldo de la iglesia Hermanos Menonitas de Filadelfia y otras instituciones para mantenerse activa económicamente. Desde el próximo 9 de febrero iniciaran las inscripciones para los interesados.
La creación de un hogar para niños que deseen seguir con sus estudios fue largamente anhelado por el Sr. Wilfrido Neufeld, empezó a tomar forma gracias al interés iniciado por el Sr. Delmar Bartel quién en sus planes logró convencer a varias empresas y particulares para ayudarlo en la concreción del proyecto.
Los pequeños estudiantes que deseen albergarse en la residencia escolar para cursar algún grado entre el primero y el sexto de cualquiera de las dos escuelas disponibles en la localidad pueden hacerlo inscribiéndose este viernes 9 “las necesidades son otras entonces también hemos aceptado a alumnos para otros colegios en este año ya, habíamos preferido trabajar con niños pequeños de primero a sexto grado básicamente porque iba a ser un grupo teóricamente más manejable” manifestó el docente, Juan Carlos Gimenez en nota con RCC.
Para los próximos años prevén mejorar la cantidad de vacancias y la amplitud de edad aceptada “creo que en el futuro vamos a apuntar a extender a secundaria, grados superiores nuestra capacidad de albergue para ahora son para estos niños” puntualizó Gimenez.
Consultado sobre la financiación de la obra el docente respondió: “son frutos de ofrendas, aportes de amigos, empresas, de particulares, de personas que están aquí en Paraguay o en el extranjero y la iglesia Hermanos menonitas de Filadelfia también han presupuestado, tiene un presupuesto fijo para los años siguientes” finalizó.













