En un esfuerzo por consolidar una respuesta estatal más robusta y eficiente, se llevó a cabo una reunión clave en la sede del Ministerio de la Mujer. El encuentro tuvo como objetivo principal el diseño y fortalecimiento de una estrategia nacional de prevención de la violencia en el ámbito familiar, con un enfoque prioritario en los sectores más vulnerables de la sociedad.
La mesa de trabajo estuvo presidida por la ministra de la Mujer, Alicia Pomata, y contó con la participación del ministro de Justicia, Rodrigo Nicora, junto el ministro de la Niñez y la Adolescencia, Walter Gutiérrez, Salma Agüero (Juventud), Laura Rolón (Gestión de la Presidencia) y el viceministro Óscar Pereira (Seguridad Interna).
UN FRENTE UNIDO CONTRA LA FRAGMENTACIÓN
Durante la jornada, los presentes coincidieron en que la eficacia de las políticas públicas depende de la capacidad de las instituciones para articular capacidades y recursos. El objetivo es evitar que las acciones estatales se “dispersen”, garantizando un abordaje integral que sitúe a las víctimas y personas en situación de riesgo en el centro de la gestión.
Sobre el punto anterior, cabe recordar que a lo que, precisamente, apuntaba el proyecto de ley que crea el Ministerio de la Familia (reuniendo en uno solo al de la Mujer, Niñez y Adolescencia y Juventud), pero que no prosperó debido a que cada uno de ellos quería mantener su “zoquete”.
Los representantes del Ministerio de Justicia señalaron que la prevención de la violencia requiere “acciones coordinadas y sostenidas en el tiempo», ratificando su compromiso de contribuir a una respuesta estatal oportuna y preventiva.
Este espacio de coordinación marca un hito en la construcción de una hoja de ruta común, reafirmando que la protección de la integridad física y emocional de las familias es una prioridad absoluta en la agenda del Gobierno.














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