Pese a la relevancia de la firma del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea (UE), un hito que ha demorado más de 25 años en gestarse, el mandatario brasileño es el único de los líderes del bloque regional que, hasta el momento, no ha ratificado su asistencia al evento programado para este sábado 17 de enero.
La ausencia de Lula —quien inicialmente maniobró para que la firma se realizara en Brasilia antes de entregar la presidencia pro tempore— resalta como una nota discordante en una ceremonia que ya cuenta con la confirmación de la plana mayor de la diplomacia europea, encabezada por Ursula von der Leyen y el presidente del Consejo Europeo, António Costa. Por parte del bloque sudamericano, mandatarios como Javier Milei (Argentina), Yamandú Orsi (Uruguay) y Rodrigo Paz (Bolivia) ya han asegurado su lugar en la mesa.
ENTRE LA DIPLOMACIA Y EL «DESENCUENTRO»
El Canciller Nacional, Rubén Ramírez Lezcano, buscó en las últimas horas suavizar la situación, asegurando que la relación con Brasil se mantiene en niveles de «aliado estratégico» y que el diálogo entre Santiago Peña y Lula es permanente.
No obstante, el trasfondo sugiere tensiones no resueltas: desde los roces por el reciente caso de supuesto espionaje brasileño a autoridades locales —que la Cancillería da por «concluido»— hasta la falta de coincidencia en eventos fronterizos previos.
Aunque la firma contará con la presencia de todos los cancilleres del Mercosur, la falta del jefe de Estado de la economía más grande de Sudamérica le restaría potencia simbólica al liderazgo paraguayo en el ejercicio de la presidencia del bloque.
EL «EFECTO PARAGUAY»: ¿QUÉ GANA EL PAÍS CON ESTE ACUERDO?
Más allá de la foto política, el acuerdo representa para Paraguay un salto cualitativo hacia el mercado más sofisticado del mundo. Según el Canciller Ramírez Lezcano, el país no buscó la «perfección» del texto, sino equilibrar las oportunidades en un mercado de 700 millones de consumidores que ostenta el 25% del PIB global.
Sector Agroindustrial: Acceso preferencial con cuotas específicas de hasta 50.000 toneladas para el azúcar orgánico y beneficios directos para los biocombustibles.
Proteína Animal: La carne porcina figura como uno de los rubros beneficiados con cuotas de 1.500 toneladas adicionales, sumándose a la reducción paulatina de aranceles para la carne bovina (del 38% actual al 7,5%).
Industria: Cuotas especiales para el sector de autopartes, incentivando la diversificación económica más allá del campo.
Impulso a Mipymes: El acuerdo contempla un «trato especial y diferenciado» que busca integrar de manera dinámica a las pequeñas y medianas empresas en la cadena exportadora.
EL INICIO DE UN DESAFÍO LEGISLATIVO
El Canciller subrayó que la firma en Asunción no es el punto final, sino el inicio de una batalla en los parlamentos. El acuerdo deberá ser ratificado por el Congreso Nacional del Paraguay y el Parlamento Europeo para su implementación definitiva.
«Este acuerdo no es un fin, sino un medio para el desarrollo», concluyó Ramírez Lezcano, enfatizando que el texto es «evolutivo» y podrá ser ampliado en el futuro para asegurar un acceso al mercado aún menos regulado.
