Según la Patrulla Caminera, dependiente del MOPC, estas luces se activan mediante el botón con el símbolo de un triángulo rojo ubicado en el tablero del vehículo. Al accionarlo, todas las luces direccionales parpadean simultáneamente, permitiendo alertar a quienes circulan detrás o en las proximidades.
Su utilización resulta apropiada cuando el vehículo sufre una avería, queda detenido por una emergencia, se produce un accidente o existe alguna circunstancia que obliga a reducir bruscamente la velocidad o detenerse momentáneamente.
Sin embargo, encender las luces de emergencia no convierte automáticamente en legal una maniobra o un estacionamiento prohibido. Las “pica pica” no habilitan a estacionar en doble fila, detenerse frente a una bocacalle, bloquear una vereda o un cruce peatonal, realizar compras desde el vehículo o circular en contramano.
El inspector Andrés Benítez, especialista en educación vial de la Patrulla Caminera, explicó que las luces deben utilizarse para advertir sobre una situación particular del vehículo o una detención momentánea.
“Se deben utilizar cuando uno se va a estacionar en un lugar o detenerse momentáneamente. Se deja la luz de estacionamiento encendida, quiere decir que el vehículo está con algún problema, que tiene algún desperfecto o que el conductor está momentáneamente detenido”, señaló.
LAS “PICA PICA” NO DAN VÍA LIBRE PARA ESTACIONAR
Uno de los errores frecuentes consiste en interpretar que encender las luces intermitentes permite detenerse en cualquier sitio durante algunos minutos. En realidad, la señal luminosa sirve para advertir, pero no elimina las demás obligaciones establecidas por las normas de tránsito.
La precaución es especialmente importante en lugares donde una detención puede poner en riesgo a otros usuarios o dificultar la circulación, como bocacalles, cruces peatonales, veredas, curvas, puentes, túneles, accesos a garajes y salidas de emergencia.
Benítez también explicó la diferencia entre algunas señales de estacionamiento. Una E atravesada por una barra indica que está prohibido estacionar, pero permite una detención momentánea cuando las condiciones lo permiten. En cambio, cuando la E aparece atravesada por dos barras, se prohíben tanto el estacionamiento como la detención.
La diferencia puede parecer menor, pero resulta fundamental para evitar interpretaciones incorrectas de la señalización vial.
UNA LUZ DE EMERGENCIA NO ELIMINA LA RESPONSABILIDAD
La normativa establece restricciones para detenerse o estacionar cuando estas acciones obstaculizan la circulación o generan riesgos. En ese sentido, el artículo 66 establece la prohibición de detenerse irregularmente sobre la calzada y de estacionar o detenerse sobre la banquina cuando no existe una situación de emergencia.
El incumplimiento puede derivar en multas de entre 5 y 10 jornales mínimos legales, de acuerdo con las disposiciones mencionadas. Por eso, el uso correcto de las “pica pica” debe entenderse como una herramienta de advertencia y prevención, no como un permiso para incumplir las reglas de tránsito.
En términos sencillos: si el vehículo tiene una emergencia, las luces intermitentes ayudan a advertirla; pero si la detención es voluntaria, el conductor igualmente debe respetar la señalización y las normas de estacionamiento. La seguridad vial depende no solo de avisar que estamos detenidos, sino también de hacerlo en un lugar donde no pongamos en riesgo ni obstaculicemos a los demás.
