El médico veterinario comienza explicando que la leishmaniasis no es una enfermedad que nazca en el perro, como muchos suponen, sino en el ambiente. Se trata de un padecimiento provocado por un protozoario que solo puede transmitirse mediante la picadura de una mosquita conocida como “Lutzomyia longipalpis”.
Este insecto, mucho más pequeño que el mosquito del dengue, tiene un comportamiento particular: no necesita criaderos de agua limpia, sino acumulación de materia orgánica en descomposición, humedad persistente y vegetación descuidada. Por eso, se reproduce con facilidad en patios con hojas húmedas, frutas caídas, excremento de animales, restos de basura y terrenos abandonados.
“Si no hay vector, no hay transmisión”, resume Scappini, subrayando que la base de la prevención no está en el animal, sino en el ambiente donde viven tanto las personas como las mascotas. La limpieza profunda de patios y alrededores, la eliminación de basura orgánica y el mantenimiento de terrenos baldíos cercanos se vuelven, así, acciones tan importantes como el tratamiento veterinario. La fumigación —advierte— solo debe usarse en casos puntuales, ya que elimina también insectos que son depredadores naturales de la mosquita.
En cuanto al cuidado de los animales, el especialista señala que es posible convivir con un perro o gato con leishmaniasis, siempre que se mantengan medidas responsables que reduzcan el riesgo de transmisión. Entre ellas menciona el uso de collares repelentes, pipetas específicas, vacunación adecuada y un entorno limpio.
También destaca un factor que suele pasarse por alto: el estrés. “El estrés baja las defensas. Un animal atado todo el día, sin atención, sin cariño, sin estímulo, tiene muchas más probabilidades de enfermar y de no responder bien al tratamiento”, afirma. El Dr. Scappini dedica también parte de la conversación a un tema poco conocido: la alimentación. Cada vez más propietarios optan por dietas basadas en carne cruda, inspiradas en tendencias internacionales.
Sin embargo, explica que en Paraguay este tipo de dieta puede resultar dañina debido al nivel de control sanitario y conservación de los alimentos. “Esa carne no es la misma que se consigue en países donde este sistema funciona. Aquí puede transmitir enfermedades y perjudicar órganos como los riñones. Recomienda siempre revisar las etiquetas de los alimentos balanceados y optar por aquellos que contengan proteínas de origen animal y no de baja calidad como trigo o soja.
LA EUTANASIA DE ANIMALES DOMÉSTICOS
Uno de los temas más sensibles es, sin duda, la eutanasia. Muchos propietarios la solicitan por miedo o desinformación, creyendo que un perro con leishmaniasis representa un riesgo inmediato para la familia. El veterinario es categórico: la eutanasia solo debe considerarse cuando el animal ha llegado a un punto irreversible de sufrimiento, con fallas renales, hepáticas o cardíacas confirmadas mediante estudios.
Antes de llegar a ese extremo, existen tratamientos que buscan reducir la carga parasitaria y mejorar la calidad de vida del animal. “La decisión debe ser técnica, no emocional. Y solo puede ser tomada después de análisis serios. La eutanasia significa muerte sin dolor, pero no debe usarse como atajo”, enfatiza.
El especialista también alerta sobre un problema creciente: el ejercicio ilegal de la profesión. Personas sin formación veterinaria ofrecen diagnósticos improvisados, ajustan dosis al azar o administran medicamentos sin saber los efectos secundarios. Todo esto pone en riesgo no solo la salud del animal, sino también la salud humana. Por eso, Scappini recomienda verificar siempre que el profesional esté registrado y tenga acreditación vigente.
Finalmente, el veterinario deja un mensaje dirigido a quienes rescatan o adoptan animales. Dice que ese acto, tan noble como necesario, debe ir acompañado de responsabilidad. “La gente quiere hacer el bien, pero necesita información. La prevención es ambiental, el tratamiento es profesional y el cuidado cotidiano depende de la familia. Si cada uno cumple su parte, podemos convivir con esta enfermedad sin miedo y sin riesgos”, subrayó.
