A través de un pronunciamiento, el gremio industrial sostuvo que la energía constituye «el alma y el sistema nervioso del desarrollo de un país», al ser el factor que sostiene la producción, impulsa las inversiones y hace posible el crecimiento económico.
En ese contexto, afirmó que fortalecer una política energética basada en la planificación, la sostenibilidad y la capacidad de ejecución debe convertirse en una prioridad estratégica para el Paraguay.
La UIP señaló que la nueva conducción de la ANDE asume la responsabilidad de dirigir una de las instituciones más importantes del país, en un momento en que los desafíos del sector requieren fortalecer las capacidades técnicas, consolidar equipos de trabajo, garantizar la continuidad de los proyectos estratégicos e impulsar las reformas estructurales pendientes.
ARTICULACIÓN PÚBLICO-PRIVADA
Asimismo, enfatizó que será indispensable profundizar la articulación entre el Estado, el sector productivo y los organismos especializados, destacando que el liderazgo del Poder Ejecutivo será determinante para definir prioridades, generar consensos y crear las condiciones políticas que permitan avanzar en la modernización del sistema eléctrico.
El gremio advirtió que la reforma energética no puede depender exclusivamente de una institución ni quedar condicionada por intereses sectoriales, sino que debe convertirse en una verdadera política de Estado, sustentada en la responsabilidad, la transparencia y una visión de largo plazo.
En ese sentido, recordó que diversos análisis técnicos alertan que el margen de acción del país se reduce progresivamente y que, sin nuevas inversiones y decisiones oportunas, Paraguay podría enfrentar una situación crítica en materia energética hacia el final de esta década.
La UIP también mencionó como desafíos prioritarios la reducción de las pérdidas de energía, el combate a la morosidad pública y privada, la disminución del consumo ilegal de electricidad y la necesidad de facilitar la concreción de grandes proyectos productivos que demandan mayor disponibilidad de energía.
Para el sector industrial, la ANDE deberá desempeñar un papel protagónico en este proceso de transformación institucional, promoviendo el diálogo y la construcción de acuerdos incluso en aquellos temas donde existan diferencias de criterios o intereses.
EL SECTOR ESPERA “RESULTADOS CONCRETOS”
La organización del sector industrial y manufacturo expresó asimismo su respaldo a la decisión del Gobierno Nacional de designar una nueva conducción al frente de la ANDE, aunque dejó en claro que espera resultados concretos.
En ese sentido, manifestó su confianza en que el nuevo presidente contará con el respaldo político e institucional necesario para acelerar las inversiones, fortalecer la infraestructura eléctrica, consolidar una política energética de Estado y crear las condiciones que permitan generar más empleo, atraer inversiones y aprovechar plenamente el potencial energético del Paraguay.
La UIP concluyó renovando su disposición de colaborar con el Gobierno y con la ANDE en la construcción de los consensos necesarios para alcanzar este objetivo nacional.
