La UIP fue tajante al señalar la contradicción de un sistema que, operando bajo el respirador artificial de los recursos públicos, castiga a los mismos ciudadanos y empresas que financian su existencia.
«No resulta razonable que un sistema sostenido por el esfuerzo del contribuyente recurra a medidas que erosionan la confianza en las instituciones y ponen la inversión industrial bajo observación», reza el documento.
EXIGENCIA DE REFORMAS DE FONDO
Más allá del rechazo al paro, el gremio industrial exige al Gobierno Nacional una revisión profunda e inmediata del modelo de subsidios. La postura de la UIP es clara:
Competencia y Transparencia: Pasar de un esquema de privilegios a uno de eficiencia.
Calidad sobre Intereses: Priorizar el interés general por encima de las presiones sectoriales.
Modernización: Un Paraguay industrial no puede convivir con modelos de movilidad obsoletos.
«Las decisiones de fondo no pueden seguir postergándose», concluye el gremio, instando a aplicar medidas ejemplificadoras que reordenen el sistema de una vez por todas.
