En la jornada, el salón “Dr. Luis Escobar Faella” de la Casa del Magistrado Judicial en Asunción se convirtió en un espacio de aprendizaje y esperanza. Allí, un grupo de adolescentes en conflicto con la ley penal tomó parte en un taller de barbería, una propuesta pensada para brindarles nuevas oportunidades y acompañar su proceso de reinserción social.
La iniciativa, impulsada en el marco de la justicia terapéutica, busca que los jóvenes desarrollen habilidades prácticas que les permitan construir un futuro diferente, en cumplimiento de la ley que promueve la rehabilitación y el crecimiento personal de los adolescentes infractores.
La jornada estuvo liderada por el juez penal adolescente, doctor Matías Garcete, quien, junto con estudiantes de Derecho de una universidad privada de Asunción, organizó una experiencia solidaria que benefició a 18 jóvenes en conflicto con la ley. La iniciativa surgió con el propósito de vincular el aprendizaje académico con acciones que generen impacto social.
El taller se centró en la aplicación de la justicia terapéutica, promoviendo la capacitación en oficios como una herramienta de transformación y autosustento. “Todo lo aprendido será de gran utilidad para su futuro”, expresó el magistrado, subrayando que este tipo de actividades reafirman el compromiso del sistema judicial con la reintegración social y los valores de la justicia juvenil.
La propuesta busca ofrecer a los adolescentes nuevas oportunidades para reconstruir su camino. El juez Garcete destacó que estos espacios continuarán replicándose en otros juzgados, con el apoyo de la Oficina Técnica Penal Adolescente. “Cada taller es una puerta que se abre hacia una segunda oportunidad —dijo—, una invitación a creer que siempre es posible empezar de nuevo.”














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