Las declaraciones se dan en un contexto marcado por denuncias constantes de asegurados por deficiencias en la atención médica, escasez de insumos y medicamentos, y demoras en los servicios, configurando un escenario crítico dentro del sistema de salud del IPS.

Tras un encuentro de casi dos horas con el mandatario, Brítez aseguró que Peña no solo está al tanto de la situación, sino que expresó su respaldo al equipo directivo. “Al contrario, nos dio su apoyo total”, afirmó, descartando cualquier posibilidad de cambios inmediatos en la conducción institucional.
El titular del IPS indicó que el presidente solicitó priorizar el área de salud, especialmente el abastecimiento de medicamentos e insumos, considerados hoy el principal reclamo de los asegurados. Sin embargo, los propios datos expuestos durante la conferencia reflejan la magnitud de la crisis: al menos 152 medicamentos se encuentran actualmente con stock cero.
IMPULSANDO “NUEVAS LICITACIONES”
Desde la gerencia logística se informó que se están impulsando licitaciones y compras para revertir esta situación, con la expectativa de alcanzar niveles cercanos al abastecimiento total recién entre junio y julio, siempre que no surjan contratiempos administrativos o comerciales.
A esta problemática se suma un factor estructural: la falta de recursos en el sistema de salud del IPS. Según reconoció Brítez, el presupuesto destinado a este sector resulta insuficiente para cubrir la demanda creciente de los asegurados, lo que obliga a plantear eventuales “ajustes” a futuro, aunque evitó precisar su alcance.
Otro dato alarmante es el nivel de morosidad patronal, que ronda el 40%, impactando directamente en la capacidad financiera de la institución. Si bien se reporta una leve reducción reciente, el volumen de deuda sigue siendo significativo y limita la sostenibilidad del sistema.
En contraste, el presidente del IPS destacó que el área de jubilaciones mantiene estabilidad, con pagos al día e incluso superávit, lo que evidencia que el principal foco de crisis se concentra en el sistema de salud.
En cuanto a reformas estructurales, Brítez reconoció que la carta orgánica del IPS —con más de 80 años de antigüedad— requiere actualizaciones, aunque señaló que “no es el momento” para impulsarlas, priorizando medidas operativas inmediatas.
Mientras tanto, el discurso oficial apunta a “apretar” la gestión, mejorar la eficiencia y enfocarse en lo técnico. No obstante, la decisión del Ejecutivo de mantener su respaldo sin cambios en la conducción genera cuestionamientos, considerando el deterioro en la calidad del servicio que denuncian los usuarios.
La situación plantea un escenario complejo: un sistema de salud en crisis, con carencias evidentes, pero con una conducción ratificada políticamente, al menos por ahora.














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