Inundaciones: unas 4.000 familias ya recibieron asistencia y la SEN advierte que la situación podría agravarse

La Secretaría de Emergencia Nacional (SEN) ya asistió a unas 4.000 de las 5.000 familias previstas en el operativo de ayuda por las inundaciones, mientras continúa desplegando recursos en los departamentos más afectados por la crecida de los ríos. El ministro Arsenio Zárate advirtió que el escenario podría empeorar en las próximas semanas debido a la evolución de las condiciones climáticas asociadas al fenómeno El Niño.

En una entrevista con RCC Radio, el titular de la SEN señaló que las inundaciones afectan a distintas localidades de la cuenca del río Paraná, con especial impacto en el sur del país. Mencionó entre las zonas más comprometidas a Misiones, Ñeembucú, Alto Paraná y San Pedro, además de sectores de Guairá y otras comunidades que necesitan asistencia estatal.

La respuesta se desarrolla mediante un trabajo interinstitucional que involucra a las Fuerzas Armadas, el Ministerio de Salud Pública, el Ministerio de Industria y Comercio, el Ministerio de Desarrollo Social, la ANDE y otras entidades, además de organismos cooperantes y organizaciones de la sociedad civil.

El operativo contempla la evacuación de familias desde zonas de riesgo, su traslado a lugares seguros y albergues temporales, y la distribución de alimentos y otros elementos de primera necesidad.

CERCA DE 190 FAMILIAS EVACUADAS EN CERRITO Y ASISTENCIA EN OTRAS LOCALIDADES

Uno de los ejemplos destacados por Zárate es Cerrito, en Ñeembucú, donde unas 190 familias habían abandonado sus hogares y se encontraban en tinglados municipales, albergues o viviendas de familiares y vecinos.

El ministro valoró la anticipación con la que se realizaron las evacuaciones, luego de las alertas emitidas con tres días de antelación. Según explicó, esa previsión permitió organizar la salida de las familias antes de que el agua llegara a los barrios afectados, evitando mayores complicaciones.

Además de las personas que debieron abandonar sus viviendas, la SEN asiste a familias que permanecen en lugares relativamente seguros, pero que no pueden trasladarse a sus trabajos ni generar ingresos debido a las inundaciones.

Para este jueves, el operativo contempla la entrega de ayuda humanitaria en Ayolas, mientras que la asistencia pendiente en Cerrito y Tacuaras deberá completarse cuando las condiciones permitan el traslado de los equipos.

La magnitud de la emergencia también fue reflejada en un reporte publicado el 21 de octubre, que estimó en unas 4.300 las familias afectadas por la crecida del Paraná. De ellas, alrededor de 1.200 se encontraban en albergues temporales, unas 2.000 se habían trasladado a casas de familiares o vecinos y cerca de 1.000 continuaban en sus hogares, aunque con dificultades para movilizarse.

LA SOLIDARIDAD CIUDADANA SE CONVIERTE EN UN APOYO FUNDAMENTAL

Zárate destacó especialmente la participación de voluntarios, jóvenes y comunidades que se organizaron para preparar alimentos, sostener ollas populares y construir viviendas temporales para las familias afectadas.

Mencionó como ejemplo a pobladores de Ayolas que colaboran directamente con herramientas y mano de obra para levantar soluciones habitacionales, siguiendo los planos y las indicaciones técnicas proporcionadas por las instituciones.

El ministro sostuvo que la participación de las propias familias en la construcción de sus viviendas temporales contribuye a que se apropien de ellas y las cuiden mejor. Por esa razón, la SEN comenzó a promover una mayor intervención de los beneficiarios en este tipo de trabajos.

También reconoció que la colaboración de la ciudadanía permite ampliar el alcance de la respuesta estatal ante necesidades que difícilmente podrían cubrirse únicamente con los recursos públicos disponibles.

LA EMERGENCIA PODRÍA AGRAVARSE POR EL NIÑO

El titular de la SEN advirtió que las inundaciones actuales podrían no representar todavía el escenario más complejo. Según explicó, los informes meteorológicos y climáticos que consultan las instituciones nacionales e internacionales apuntan a la posibilidad de una intensificación de las condiciones adversas.

El fenómeno El Niño aumenta el riesgo de lluvias intensas y crecidas, aunque la evolución concreta dependerá de las condiciones meteorológicas e hidrológicas. La Dirección de Meteorología e Hidrología mantiene disponibles sus reportes oficiales de pronóstico y seguimiento del fenómeno.

Por ello, Zárate insistió en la necesidad de administrar cuidadosamente los recursos y mantener la coordinación entre las instituciones para responder tanto a las inundaciones como a los daños ocasionados por tormentas severas y granizadas en otros puntos del país.

El panorama exige sostener la asistencia inmediata, fortalecer la prevención y prepararse para eventuales nuevas contingencias. Mientras miles de familias enfrentan las consecuencias de la crecida, la prioridad es que la ayuda llegue a tiempo y que ninguna comunidad quede desatendida.

 

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