Inundaciones en Ñeembucú: cuatro distritos afectados y clases virtuales para garantizar la educación

La crecida del río Paraná obliga a modificar las actividades escolares en Paso de Patria, Villalbín, General Díaz y Cerrito. El supervisor educativo Éver Arce informó a RCC Radio este viernes que las escuelas utilizadas como albergues ya no pueden impartir clases presenciales y que los insumos de Hambre Cero se entregan a las familias en kits.

La emergencia por la crecida del río Paraná comienza a impactar con fuerza en el sistema educativo de Ñeembucú, donde cuatro distritos registran las principales afectaciones y algunas instituciones educativas fueron habilitadas como albergues para las familias evacuadas.

El supervisor educativo departamental, Éver Arce, explicó a nuestra radio que las autoridades recurren a clases virtuales y educación a distancia para evitar que los estudiantes pierdan continuidad académica, mientras se atiende la emergencia.

Los distritos más afectados hasta el momento son Paso de Patria, Villalbín, General Díaz y Cerrito, localidades ubicadas en zonas expuestas a la crecida del Paraná. En cambio, Pilar, Alberdi y Villa Oliva, sobre la margen del río Paraguay, todavía no registran impactos educativos de la misma magnitud.

Arce señaló que la situación cambia según la ubicación de cada comunidad y advirtió que los efectos podrían extenderse a otras zonas a medida que evolucione la crecida.

ESCUELAS CONVERTIDAS EN ALBERGUES Y CLASES A DISTANCIA

El uso de instituciones educativas como refugios impide mantener las clases presenciales, tanto por la ocupación de los espacios como por los riesgos que representa la emergencia.

Para responder a esta situación, la supervisión educativa y los directivos están utilizando materiales preparados con anticipación, entre ellos cuadernillos, ejercitarios, fichas y otros recursos de apoyo.

Según Arce, el departamento venía trabajando desde hace aproximadamente tres meses en un plan de contingencia educativa ante la posibilidad de inundaciones. El plan fue remitido al Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) y, de acuerdo con el supervisor, recibió la aprobación correspondiente.

“Estamos garantizando hasta ahora la educación de nuestros niños”, sostuvo, al destacar que las clases continúan mediante modalidades alternativas, sin exponer a estudiantes y docentes a riesgos innecesarios.

La disponibilidad de teléfonos móviles y acceso a internet en numerosas familias también permite complementar el trabajo con actividades virtuales, aunque la aplicación de estas modalidades depende de las condiciones de cada comunidad.

HAMBRE CERO: ENTREGAN KITS A LAS FAMILIAS AFECTADAS

Uno de los desafíos más sensibles es garantizar la alimentación escolar en las instituciones que suspendieron las clases presenciales o que ahora funcionan como albergues.

Arce explicó que, ante la imposibilidad de continuar con el funcionamiento habitual del programa Hambre Cero, se decidió entregar a los padres de los alumnos afectados kits con los insumos correspondientes, en coordinación con la Gobernación de Ñeembucú.

La medida busca evitar que la suspensión de las actividades escolares interrumpa también el acceso de los niños a los alimentos previstos por el programa.

El supervisor aclaró que la alternativa responde a la imposibilidad de mantener la distribución normal en las escuelas, especialmente cuando los alumnos no pueden llegar hasta las instituciones o cuando los edificios están ocupados por personas evacuadas.

LA FRANJA COSTERA MARCA DIFERENCIAS ENTRE COMUNIDADES

El impacto de la crecida también vuelve a poner en evidencia las diferencias entre las localidades que cuentan con infraestructura de protección y aquellas que permanecen más expuestas.

Arce señaló que Pilar se mantiene sin afectaciones educativas significativas y que la franja costera contribuye a proteger la zona urbana. Añadió que está en marcha una nueva etapa de obras de defensa, aunque todavía no se encuentra terminada.

Sin embargo, el panorama cambia en las comunidades ubicadas hacia el sur del departamento, donde la influencia del Paraná provoca inundaciones y desplazamientos de familias.

Como ejemplo, mencionó a Cerrito, donde estimó que aproximadamente el 50% de la población ya estaría siendo evacuada. La situación evidencia la vulnerabilidad de las localidades que no disponen de defensas costeras similares a las de la capital departamental.

En Alberdi, que también cuenta con infraestructura de protección, todavía no se perciben efectos de la misma magnitud, según el entrevistado.

PREPARACIÓN ANTE UNA EMERGENCIA RECURRENTE

El supervisor sostuvo que Ñeembucú y otros departamentos de la región conocen las consecuencias de las crecidas y han desarrollado mecanismos para adaptarse a estas situaciones.

En ese proceso, destacó la importancia de la planificación anticipada y de las herramientas tecnológicas para sostener las actividades educativas cuando las condiciones impiden el funcionamiento normal de las escuelas.

Mientras continúan las evacuaciones y los trabajos de asistencia, el desafío para las autoridades educativas será mantener el aprendizaje, garantizar la alimentación de los estudiantes y evitar que la emergencia profundice las desigualdades entre las comunidades afectadas y aquellas que pueden continuar con sus actividades habituales.

 

Salir de la versión móvil