En entrevista con RCC Radio, el director médico del Hospital Nacional de Itauguá, doctor José Elías Espínola, brindó este martes detalles sobre su evolución y aclaró que, aunque existen signos que alientan al equipo médico, todavía no se puede afirmar que el paciente esté fuera de peligro.
González llegó al Hospital Nacional de Itauguá alrededor de las 9:00, procedente del Hospital de Barrio Obrero, ya intubado y bajo sedación. Tras una nueva tomografía, los médicos determinaron la necesidad de una intervención quirúrgica para colocarle un catéter de derivación ventricular externa y un dispositivo para medir la presión intracraneal (PIC).
Desde entonces permanece bajo monitoreo permanente de la presión dentro del cráneo. Según Espínola, durante la última guardia la presión intracraneal se mantuvo estable, al igual que sus principales signos vitales.
El médico informó que el paciente presentó buena frecuencia cardíaca y respiratoria, no tuvo fiebre, mantuvo una adecuada diuresis y presentó buen drenaje del catéter. Además, conserva reflejos neurológicos importantes, entre ellos el reflejo tusígeno y el reflejo pupilar.
Estos elementos son considerados signos favorables dentro de la gravedad del cuadro. Incluso, el director médico señaló que se observaron ligeros signos de mejoría y que no se produjo ningún retroceso en su evolución.
SIGUE EN ESTADO DELICADO Y CON RESPIRADOR
Pese a estos indicadores positivos, Espínola fue categórico: Hugo Javier continúa en una situación de riesgo.
Mientras permanezca intubado y dependa de un respirador mecánico para mantener la función respiratoria, los médicos no pueden considerarlo fuera de peligro. Actualmente continúa bajo coma inducido, una medida que, según explicó el especialista, se mantendrá por protocolo al menos hasta mañana.
La evolución del edema cerebral será determinante. Si los estudios muestran que la inflamación disminuye y las lesiones evolucionan favorablemente, los médicos podrían comenzar a reducir progresivamente la sedación para evaluar cómo responde neurológicamente.
FRACTURA FRONTAL Y HEMORRAGIAS CEREBRALES
El cuadro presenta lesiones importantes. El exgobernador sufrió una fractura lineal en la región frontal del cráneo, que se extiende hacia atrás, pero que no presenta desplazamiento ni hundimiento del hueso.
Debajo de esa fractura existe una contusión hemorrágica cerebral, es decir, un área del tejido cerebral que sufrió daño y sangrado como consecuencia de un golpe de considerable intensidad.
Los estudios también detectaron otro pequeño sangrado en la región posterior de la cabeza, cerca del tronco encefálico. En este caso, los médicos consideran que podría tratarse de un sangrado espontáneo y no necesariamente provocado por un golpe, aunque todavía se maneja como una hipótesis.
Espínola explicó que una de las posibilidades es que González haya sufrido previamente un evento cerebrovascular asociado a una crisis hipertensiva, lo que podría haber provocado su caída y posterior golpe contra un objeto contundente.
La otra hipótesis que se encuentra bajo investigación es la posibilidad de una agresión.
El médico aclaró que la determinación de lo ocurrido corresponde a las autoridades encargadas de la investigación, entre ellas el Ministerio de Justicia y la Fiscalía.
¿QUÉ PASÓ ANTES DE LLEGAR A ITAUGUÁ?
Respecto al traslado y el tiempo transcurrido hasta su llegada a terapia intensiva, Espínola reconoció que el tiempo es un factor fundamental ante un ACV u otra lesión neurológica grave.
Según la información que recibió el hospital, González pasó inicialmente por el Hospital de Barrio Obrero, posteriormente fue trasladado a un centro privado para realizarse una tomografía y regresó nuevamente a Barrio Obrero alrededor de las 5:30. Allí se comenzó a gestionar una cama de terapia intensiva hasta que finalmente fue trasladado al Hospital Nacional de Itauguá.
Sin embargo, la nueva tomografía realizada en Itauguá no mostró un aumento significativo de las lesiones ni una expansión del sangrado respecto al estudio realizado previamente. Es decir, al momento de su llegada no se observó un deterioro radiológico importante.
SOSPECHA DE HIPERTENSIÓN NO TRATADA
Otro elemento que llamó la atención del equipo médico es el antecedente de hipertensión.
Desde la penitenciaría se informó que González era considerado hipertenso, pero que no estaba tomando medicamentos antihipertensivos. El director médico aclaró que esto no permite descartar que efectivamente padeciera hipertensión, debido a que esta enfermedad puede permanecer sin síntomas durante largos períodos.
Una ecocardiografía realizada durante su internación aportó otro dato relevante: el músculo cardíaco presenta hipertrofia, es decir, un engrosamiento mayor al normal.
Espínola explicó que esta condición puede estar relacionada con una presión arterial elevada sostenida durante mucho tiempo, ya que el corazón debe trabajar con mayor esfuerzo para bombear sangre contra una presión arterial constantemente elevada.
Por ahora, el cuadro de Hugo Javier González continúa siendo grave y delicado, aunque con parámetros clínicos estables y algunos signos neurológicos favorables. Las próximas horas serán determinantes, especialmente para evaluar la evolución del edema cerebral y, eventualmente, la respuesta del paciente cuando los médicos comiencen a disminuir la sedación.
