El comunicado oficial señala además que la empresa estatal brindará asistencia técnica e insumos agrícolas a los productores, con el objetivo de sostener la producción y dar previsibilidad al sector cañero de la zona. Sin embargo, el informe difundido por la Presidencia de la República del Paraguay evita ofrecer una solución concreta al principal motivo del paro: la paralización de la licitación para el nuevo tren de molienda de la planta alcoholera.
Este proyecto es considerado estratégico por los productores, ya que permitiría modernizar la infraestructura industrial y ampliar la capacidad de procesamiento de la caña. Según se menciona en el documento oficial, el proceso licitatorio permanece trabado por una situación generada por uno de los oferentes, lo que mantiene en suspenso la adjudicación del equipamiento clave para la planta.
Frente a este escenario, el Gobierno no plantea una salida inmediata al problema. En lugar de ello, el compromiso asumido se limita a la conformación de una “mesa de trabajo conjunta” entre autoridades y representantes del sector, que tendrá como finalidad «dar seguimiento a las gestiones» relacionadas con el nuevo tren de molienda.
El anuncio también establece que los compromisos asumidos por PETROPAR entrarán en vigencia una vez que los cañicultores levanten las medidas de fuerza, con el compromiso de mantener el diálogo como mecanismo permanente de negociación.
Aunque el Gobierno sostiene que el acuerdo busca “dar tranquilidad y mejorar la calidad de vida de los cañicultores”, lo cierto es que el punto central del conflicto —la definición sobre el nuevo tren de molienda— sigue sin una solución concreta, quedando por ahora sujeto únicamente al seguimiento de futuras gestiones en una mesa de trabajo.














Dejá tu comentario