El Foro advierte igualmente que la velocidad de inversión en nuevas fuentes de generación es claramente insuficiente. Señala que durante los últimos 40 años no se desarrollaron fuentes alternativas de generación energética. Las inversiones actuales priorizan principalmente transmisión y distribución, mientras la inversión en generación es casi nula en relación al desafío que se aproxima. Respecto a las represas Corpus e Itacora y la ampliación de Yacyretá, dice que existen avances técnicos, pero a resulta de las negociaciones diplomáticas.
Además, que los recursos fiscales y de endeudamiento público son limitados para afrontar las inversiones requeridas. Indica que la ANDE reconoce que requiere el apoyo del capital privado para ampliar la capacidad de generación. El costo total de inversión en generación rondaría los USD 12.000 millones en el mediano plazo, dependiendo de las tecnologías seleccionadas. En la actualidad apenas se tiene un financiamiento asegurado de USD 174 millones. En ese sentido, el Gobierno debe analizar la posibilidad de respaldar estas inversiones con la emisión de bonos soberanos.
Expresa asimismo que es imprescindible sincerar la discusión tarifaria. Manifiesta que las tarifas “políticamente contenidas” impiden la viabilidad financiera de nuevos proyectos de generación, tanto públicos como privados. Un sinceramiento gradual, técnicamente diseñado y con protección social focalizada, debe formar parte de la solución.
TODAS LAS TECNOLOGIAS, SOBRE TODO ACELERAR EXPLORACIÓN DE GAS EN EL CHACO
Por otra parte, señala que todas las tecnologías deben ser consideradas con mentalidad pragmática. Sostiene que la diversificación de la matriz energética debe incluir: pequeñas centrales hidroeléctricas (22 sitios viables ya identificados), solar, térmica a gas, biomasa, e incluso nuclear (SMR) en el largo plazo.
Añade que cada opción tiene ventajas, plazos y costos diferenciados. “Es imprescindible establecer las magnitudes, costos de inversión, opciones de financiamiento, plazos y tarifas de todas las tecnologías, especialmente para las renovables como la fotovoltaica. También es hora de acelerar la exploración de nuestro gas en el Chaco Paraguayo. No hay duda de su existencia, pero es tiempo de comenzar la exploración en serio.
Expresa igualmente que el argumento de la “soberanía energética” debe ser revisado con datos objetivos. En ese sentido, señala que importar gas de Vaca Muerta (Argentina) no es perder soberanía. Indica que Paraguay ya depende de factores externos: caudales hídricos regulados por represas brasileras aguas arriba, componentes de paneles solares fabricados en el exterior e incluso las condiciones binacionales de Itaipú y Yacyretá. “El proyecto de desarrollo energético debe contemplar la exploración y el uso de los recursos naturales disponibles en el país (sol, agua, uranio, etc.)”, subraya.














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