Según el comunicado, la falta de electricidad impidió el funcionamiento de las bombas, provocando que los reservorios descendieran a niveles críticos. «Sin energía no podemos impulsar el agua hacia la red», señaló Bernal, aclarando que, aunque el servicio eléctrico se ha restablecido, el sistema de distribución requiere de un periodo de recuperación técnica antes de operar a plena capacidad.
Actualmente, los usuarios de diversas zonas podrían experimentar baja presión, intermitencias o turbiedad de forma temporal. Bernal enfatizó que se están redoblando esfuerzos para estabilizar la presión en todos los sectores afectados.
Para evitar la repetición de estos inconvenientes por causas externas, el presidente de la ESSAP anunció una hoja de ruta centrada en la modernización:
Sistemas de respaldo: Incorporación de generadores de mayor capacidad. Energía Solar: Implementación de proyectos fotovoltaicos para reducir la dependencia de la red eléctrica convencional. «Pedimos disculpas por estas cuestiones de fuerza mayor. Seguimos comprometidos en mejorar el servicio y hacerlo más estable para todos», concluyó.
Lo llamativo del caso es que una antiquísima empresa estatal, cuya ineficiencia no es nueva, no se haya proveído ya hace tiempo de un sistema energético autónomo y siga dependiendo en un 100% de otra empresa estatal que se encuentra en la misma situación o peor.
ELEVADA DEUDA POR ENERGÍA
Cabe recordar que, paralelamente, la ESSAP mantiene una millonaria deuda con la Administración Nacional de Electricidad (ANDE), estimada en más de USD 30 millones (aproximadamente G. 236.000 millones), según reportes de finales de 2025. Esta situación había generado cortes en el suministro eléctrico de plantas de la aguatera estatal.
El presidente de la ESSAP, Luis Fernando Bernal, indicó que la deuda es histórica y señaló que la falta de pago de otras instituciones estatales a la ESSAP limita su flujo de caja para pagar a la ANDE. Ante los cortes de energía en noviembre de 2025, la aguatera estatal realizó pagos parciales, como uno de G. 1.200 millones, para reponer el servicio, y ha buscado conciliar la deuda con la ANDE, con planes de finiquitar el compromiso financiero en el transcurso del año 2026.













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