Los gremios señalan que la crisis no es un fenómeno accidental ni una responsabilidad compartida con el sector privado, sino un problema de origen estructural y exclusivo del sector público.
Asevera que las jubilaciones sectoriales, blindadas por leyes especiales de privilegio, han desangrado el sistema, creando un déficit que hoy amenaza con arrastrar la estabilidad financiera de toda la nación. »La crisis se origina y se mantiene en el sector público. No es momento de reproches, sino de soluciones definitivas donde nace el problema», reza el documento.
EL COSTO DE LA INACCIÓN
La advertencia de la Unión de Gremios de la Producción y sus aliados no solo mira el presente, sino que denuncia un riesgo generacional. Según el comunicado:
Peligra la predictibilidad: La inestabilidad de la Caja Fiscal anula los esfuerzos por posicionar al Paraguay como un país eficiente y confiable para la inversión.
Impacto generacional: Cada día de retraso en la reforma estructural hipoteca el futuro de los jóvenes y pone en riesgo el cobro de los jubilados actuales.
Injusticia financiera: El sector productivo es tajante al rechazar que el costo de esta mala gestión se traslade a otros sectores de la sociedad que ya sostienen el desarrollo del país.
EL LLAMADO A LA ACCIÓN: ACUERDOS, NO DISTRACCIONES
Los gremios respaldan la propuesta de reforma presentada por el Poder Ejecutivo, calificándola como una respuesta necesaria y responsable. Exigen que el debate en el sector público se concentre en el núcleo del problema —el déficit fiscal y el colapso inminente— sin buscar «soluciones» parche que solo sirvan para distraer la atención.
La conclusión es irreversible: Reformar la Caja Fiscal ya no es una opción política, es una obligación ética y económica. El Paraguay que produce ha hablado: el bienestar de las futuras generaciones depende de la valentía con la que se tomen hoy las decisiones estructurales.
