La agenda de este espacio técnico-pastoral se concentró de forma exclusiva en cuatro ejes prioritarios: el acceso a una salud digna, las medidas ante el fenómeno climático de El Niño, el cuidado del medio ambiente y la atención integral a los pueblos indígenas.
Durante el desarrollo de la mesa de trabajo, los obispos expusieron las principales carencias que perciben en el contacto diario con las comunidades, haciendo especial énfasis en las barreras para acceder a una atención médica oportuna y en la postergación que sufren las comunidades originarias.
Por su parte, los ministros y titulares de entes estatales expusieron las acciones en marcha, destacando logros en materia de seguridad, regularización de tierras a través del INDERT, la construcción de grandes centros hospitalarios y los planes de contingencia climática. No obstante, las autoridades reconocieron que persisten brechas importantes por subsanar, especialmente en el sistema de salud pública y en la respuesta integral a los pueblos indígenas.
HACIA UNA PRÁCTICA CONTINUA DE DIÁLOGO
El presidente de la CEP, monseñor Pierre Laurent Jubinville, valoró la apertura de las autoridades gubernamentales y abogó por que este tipo de encuentros se consolide como una práctica permanente para canalizar las demandas sociales hacia los centros de toma de decisiones.
«Para la Iglesia, escuchar a quienes ejecutan las políticas públicas es parte de nuestra tarea pastoral: acercar las necesidades de los más vulnerables allí donde se definen las soluciones», señalaron desde la representación episcopal.
Desde el Gobierno ratificaron la voluntad de nutrirse de la experiencia comunitaria de la Iglesia, reafirmando el compromiso de articular esfuerzos para la protección del bien común y el fortalecimiento de las respuestas estatales ante emergencias sociales y climáticas.
