Piris explicó que los docentes reclaman una mayor inversión en educación y cuestionan que el proyecto de Presupuesto General de la Nación para el próximo año no contemple el reajuste salarial solicitado. Según indicó, los gremios plantean un incremento del 8%, mientras que actualmente solo se contempla un 2,4%.
Entre las principales reivindicaciones también se encuentra la incorporación de recursos para cubrir las horas cátedra faltantes, además de rubros destinados a directores de instituciones educativas y maestros de grado, así como fondos para garantizar la gratuidad y cubrir las necesidades básicas de los establecimientos.
El dirigente señaló que existe un déficit de más de 250.000 horas que actualmente no cuentan con cobertura, situación que, según sostuvo, afecta directamente al funcionamiento de las instituciones educativas y a los estudiantes.
Asimismo, los gremios solicitarán una mesa de trabajo con el Ministerio de Economía y Finanzas y el Ministerio de Educación y Ciencias, con el objetivo de que sus pedidos sean incorporados mediante una adenda al proyecto presupuestario.
Piris afirmó que los docentes permanecen abiertos al diálogo y que la decisión de levantar las medidas dependerá de la respuesta del Gobierno. En caso de no obtener una solución, adelantó que el 22 de septiembre podrían movilizarse conjuntamente con los médicos.
El dirigente recordó además la última huelga del sector y sostuvo que los gremios lograron alcanzar entre el 70% y el 80% de sus objetivos. En ese sentido, expresó su expectativa de repetir ese resultado y avanzar hacia un acuerdo que permita establecer gradualmente un salario piso para los trabajadores de la educación.
También cuestionó el impacto del aumento del costo de vida y señaló que el incremento del combustible afecta especialmente a los denominados “docentes taxis”, quienes deben trasladarse diariamente entre varias instituciones educativas.
