En entrevista con RCC Radio, el legislador sostuvo este martes que la permanencia de Sosa al frente de la ANDE, incluso tras el cambio de gobierno, evidenciaba su fortaleza técnica, por lo que consideró que su salida responde a una combinación de factores técnicos y políticos. «Era lógico pensar que esto estaba conectado con los decretos que pretendían subsidiar energía a las industrias electrointensivas, entre ellas Atome», manifestó.
Benítez reveló además que, menos de 24 horas después del cambio de autoridades en la ANDE, fue remitida una nota al nuevo presidente del ente, Miguel Báez, solicitando un informe sobre la disponibilidad de energía para Atome y empresas vinculadas, lo que, según dijo, confirma que existe una agenda centrada en concretar ese proyecto.
RIESGO PARA EL FUTURO ENERGÉTICO
El diputado sostuvo que su principal preocupación no radica únicamente en un eventual hecho de corrupción, sino en las consecuencias para el sistema energético nacional.
Recordó que la propia ANDE estima que hacia el año 2030 Paraguay enfrentará un «invierno energético», cuando el crecimiento del consumo obligará al país a recurrir a nuevas fuentes de generación de energía.
En ese sentido, cuestionó que la ANDE no esté ejecutando las inversiones previstas en su Plan Maestro de Generación 2024-2043. «Hoy tiene un 0% de ejecución en ese plan. Ninguna de las obras previstas siquiera fue llamada a licitación», aseguró.
A su criterio, mientras la empresa estatal deja de invertir en infraestructura estratégica, el Gobierno impulsa un esquema que implicaría destinar unos 30 millones de dólares anuales para subsidiar el consumo eléctrico de una sola empresa.
CUESTIONA TRATO PREFERENCIAL
Benítez explicó que Atome proyecta una inversión cercana a 600 millones de dólares para producir hidrógeno verde, amoníaco y fertilizantes sostenibles, actividades que requieren un elevado consumo de energía.
No obstante, cuestionó que el Estado otorgue beneficios especiales a una empresa privada mientras otros sectores productivos no reciben el mismo tratamiento. «¿Cómo se les mira la cara a las demás empresas que también generan empleo? Esto genera una enorme discrecionalidad y deja una imagen muy poco seria del país», expresó.
«EL COSTO TERMINARÁ PAGANDO EL CIUDADANO»
El parlamentario sostuvo que aceptar el subsidio comprometería aún más la situación financiera de la ANDE y afectaría directamente a los usuarios. Como comparación, recordó que la tarifa social representa un costo aproximado de 6,9 millones de dólares al año para beneficiar a unas 222.000 personas, mientras que el subsidio proyectado para Atome alcanzaría los 30 millones de dólares anuales.
«Si la ANDE ya tiene un déficit de entre 300 y 400 millones de dólares para financiar obras, esos recursos dejarán de invertirse y finalmente el impacto terminará trasladándose al bolsillo de los ciudadanos mediante las tarifas», advirtió.
ANALIZA POSIBLES ACCIONES
Consultado sobre una eventual denuncia o pedido de investigación, Benítez indicó que por el momento continúa reuniendo información sobre el caso y aguardará el avance de las gestiones antes de definir las acciones legislativas o judiciales que correspondan.
Asimismo, insistió en que la salida de Félix Sosa obedecería a que los argumentos técnicos presentados por el entonces presidente de la ANDE eran incompatibles con la decisión política de avanzar con el subsidio energético.
